Vocación de alto vuelo











¿Una azafata nace o se hace?
¿A qué clase de mujeres se les ocurre ser azafatas?
¿Cómo brota esta vocación? ¿Que hay que hacer para entrar a este trabajo?
A una línea aérea no se entra fácilmente, ni de un día para el otro. Hay una cantidad de entrevistas por las que hay que pasar, hay exámenes que rendir, pruebas que superar y cursos a realizar. Y tampoco después de todo este filtro una se recibe de azafata. Falta lo fundamental : subir al avión y aguantar un vuelo . Y otro. Y otro .Y otro.
Las azafatas verdaderas son las que aprendieron a ser buenas anfitrionas, logrando que el dolor de pies no se les vea en la cara. Parafraseando a la Madre Teresa, una buena azafata tiene en mente: “ Sonríe…hasta que duela”. Y en verdad duelen las mejillas después de un vuelo sonriendo sin parar,.
No hay nadie más feliz que una azafata que sabe que nació para volar. Aunque los cursos previos a lanzarse al aire les hagan pensar en desistir en el intento.



· Si en la primera entrevista contestabas que querías ser azafata “porque me gusta la gente”o “porque tengo vocación de servicio “, pasabas. Si decías “porque me gusta viajar”, te bochaban. Las chicas rebotadas salían de la entrevista diciendo “ No digas que querés ser azafata para viajar, decí que es porque te gusta la gente” . Yo me negaba a decir esto, porque a nadie en su sano juicio le gusta la gente sentada que te pide cosas. Pero entre dispuesta a mentir y les dije “Quiero este trabajo porque me gusta la gente” . Y por dentro pensaba “si, me gusta …mirarla por televisión”

· Cuando era chica y me preguntaban “ ¿Qué vas a hacer cuando sea grande? “, yo contestaba siempre “aventurera”, y la gente se me reía en la cara. “Eso no existe”, me decían.Pero yo ser azafata es ser una aventurera a sueldo. .

· Siempre pensé que algún día daría la vuelta al mundo a dedo y con mochila.
Cuando me enteré que existía este trabajo en el que te pagan por viajar, cambié lo del dedo por el avión y la mochila por una valija , y me metí acá de cabeza. Bueno, viajar en avion es un poco más cómodo que viajar haciendo dedo como mochilera. Solo un poco.

· Después de haber pasado las entrevistas de admisión, me di cuenta que el curso de capacitación estaba lleno de chicas que tenían lindos ojos. Había muchos más ojos claros de los que se ven por la calle. El criterio de selección de personal era que la parte más linda de la mujer son los ojos, aún cuando en las entrevistas me pareció otra cosa, ya que nos pedían que nos levantemos la pollera. “Es que tenemos que verles las piernas, señoritas” , nos decían los entrevistadores . A uno le pregunté “ ¿Que tienen que ver nuestras piernas cuando nuestra tarea es salvar a los pasajeros en una emergencia?” . Y el tipo me contesto “ Rodeados de lindas piernas, los pasajeros morirán más felices”.

· Me quise morir cuando en el curso de emergencia ví que el extinguidor avivaba al fuego que le habían prendido a unos neumáticos, en vez de apagarlo. “Bueno, en el avión se supone que lo apaga ”, nos dijo el instructor. Me agarró pánico, pero al mismo tenía tantas ganas de subirme al avión, que me banqué el miedo y seguí con los cursos rogando que nunca se incendie nada en el avión .

· Nos enseñaron que debemos ser los últimos en abandonar el avión. “Pero yo sería el primero en bajarme “, nos dijo uno de los instructores, “Soldado que huye, sirve para dos guerras. Así que, llegado el momento, déjense de joder y corran con toda la fuerza de sus patas ”.


· En el curso de emergencia, para simular un amerizaje- aterrizaje en el mar - , te tenés que tirar vestida a una pileta y tratar de treparte a una balsa salvavidas en tiempo récord . También hay que arrojarse desde diez metros de altura en un tobogán inflable, cosa que a mi me costó un yeso de un mes en un brazo roto.

· El curso de emergencias era de terror. Nos mostraron las mil y una manera en que podemos morir en un avión: por hipoxia en una despresurización , quemada con cables eléctricos, carbonizada con llamas del combustible, por golpes violentos, asfixiada con humo, etcétera. Nos mostraron una película pavorosa donde unos actores fingían evacuar pasajeros aterrorizados en 90 segundos....¡Algo imposible en la vida real ! Nos mostraron que una bomba se puede esconder en cualquier parte: dentro de un aerosol o en el mango de un paraguas. Pero también nos consolaron diciéndonos que después de respirar humo durante unos segundos, los bronquios se tapan de hollín y una pierde el conocimiento. Así que cuando las llaman nos quemen, ya estaremos desmayadas y ni nos daremos cuenta de que somos carbón .

· La obligación de las azafatas en una emergencia es sacarle los anteojos y los zapatos a todos los pasajeros. Los anteojos se sacan porque con el impacto les pueden lastimar los ojos. Los zapatos también se sacan porque pueden pinchar los toboganes inflables en la evacuación . Después hay que pedirles que se ajusten los cinturones de seguridad y que pongan la cabeza entre las piernas en posición de impacto. Una vez que el avión se detuvo, hay que obligar a los pasajeros a bajar corriendo, sin atropellarse ni llevar nada de sus efectos personales. Si alguno se empaca, hay que empujarlo . “Si una viejita no quiere bajar , agárrenle la cartera y tírensela lejos, afuera del avión . Las viejas siempre siguen a sus carteras “, nos dijeron los instructores.

· Una bengala reventó sola sobre el escritorio de un aula de instrucción, clávandose en la pared de enfrente y dejando todo cubierto de un polvillo blanco y pegajoso. Tuvimos la enorme suerte de que justo en ese momento estábamos de recreo, tomando un café en el bar. Si estábamos todavía adentro, esa cosa mataba a alguno. Sólo nos costó los gastos de tintorería, pero nos podía haber costado una vida.

· En el primer vuelo te tiene que habilitar un instructor, para comprobar que te acuerdes de todo lo que te explicaron en tierra. El mío era macanudo. Me dijo: “ Este trabajo no es ninguna ciencia: mientras no te hagas pis encima ni le vomites encima a un pasajero , te pongo diez”.

· Había llenado mi solicitud para entrar a trabajar como azafata, pero todavía no me habían citado para la primera entrevista. Yo era profesora de geografía en un bachillerato nocturno para adultos, repleto de pibes insoportables y vagos. Un día, uno se hizo el vivo y me dijo que no pensaba estudiar geografía de Europa.Le dije que lo iba a reprobar. Burlándose de mí, me dijo : “¿ De qué mierda me sirve saber cómo es Europa si ni vos ni yo vamos a ir allá jamás?”. Indignada, le dije: “ Yo sí, y antes de lo que te pensás ”.”! Vos sos una muerta de hambre, y te vas a morir acá adentro! “, me dijo mi simpático alumnito. En vez de amonestarlo, me reí por dentro, segura de que no sería así . Al mes, me llamaron para hacer la instrucción y a los dos meses estaba viajando a Europa . Ja.

· Los diarios están llenos de avisos que promocionan escuelas privadas de azafatas y comisarios, pero no sirven para gran cosa. La instrucción que precisa una azafata se la da la misma empresa. Para entrar a volar, lo que sirve es decir que una estuvo en haciendo algún trabajo en contacto con mucha gente o con atención al público. Si sos medio huraña, sonaste .

· En mi primer vuelo sentí que los oídos se me partían del dolor. Estuve sorda durante una semana y pensé que nunca más podría volver a volar. Pero con el tiempo una se acostumbra y aprende los trucos para que no duelan los oídos: bostezar seguido durante los aterrizajes, masticar chicle y soplar como para inflar un globo, pero con la boca cerrada, para que el aire salga por los oídos. Vi pasajeros que se ponen chicle en los oídos para que no les duelan, cuando lo que hay que hacer es lo opuesto: destaparlos . Lo que duele es el aire que tenemos adentro, que quiere salir. Una compañera que voló resfriada se rompió los tímpanos en pleno vuelo. Se dio cuenta cuando le dijeron: “ Te sale sangre por las orejas”.


· Nunca voy a olvidar mi primer despegue.Pedí sentarme en un asiento de pasajeros para ver por la ventanilla, porque en el asiento de tripulante no se ve nada. Cuando el avión aceleró, me pareció que la pista no terminaba jamás, y tuve miedo de que nos quedara corta y terminemos en el río. Los motores hicieron un estruendo enorme y por la velocidad la pista y el pasto se convirtieron en una mancha gris y verde. De golpe la nariz del avión se levantó ,sentí que el estómago me quedaba por ahí abajo, como cuando frena un ascensor veloz y vi que estábamos volando . No lo podía creer. Lo que me dio miedo fue el sobrevuelo sobre el Río de la Plata, tan liso y marrón, allá abajo. No sabía que las alas tiemblan y se sacuden, y pensé que se estaban por romper. También me asustó el golpe que dan las ruedas al guardarse en el fuselaje del avión, y los giros que daba el avión, que hacía que el horizonte desapareciera por una ventana que de golpe mostraba sólo cielo, mientras que por la otra se veía la cuadrícula de las manzanas de un barrio visto perpendicularmente de arriba . Confieso que me dio mucho miedo, un miedo que no dejé de tener jamás. Lo que pasa es que una se empieza a acostumbrar a todo eso, que es parte de la vida cotidiana. Y el miedo se convierte en una excitación de adrenalina agradable, como la que se siente en la Montaña Rusa, del tipo: “¿ A ver si hoy también salimos de ésta sanos y salvos?”

· Lo que me encanta es cuando me dejan aterrizar en la cabina de comando, donde vez que se acerca la pista, hasta que la tocás . Me da mucho más ansiedad el momento en que uno espera que emboquemos en la pista, esperando el golpe de los neumáticos contra el suelo, que el vuelo en sí . Un aterrizaje de noche es uno de los espectáculos más lindos que hay.

· Apenas el avión toca tierra, se ponen en funcionamiento los reversores, que hacen que los motores funcionen al revés, para frenar la velocidad. Y hacen tanto ruido, que en el primer vuelo pensé que el avión estaba por estallar.

· Cuando una nueva camada de azafatas entraba a volar,se las agasajaba con una cena de bienvenida en un carrito de la Costanera , que se prolongaba después en alguna discoteca. Las que veníamos de volar, íbamos con el uniforme. Y también iban a esas fiestas algunos de los remiseros encargados de llevarnos y traernos de casa a Aeroparque .
Una mañana a las cinco y media me pasó a buscar para un vuelo un remís de los que volvían de la festichola . Cuando subí al auto- medio dormida, porque yo también había ido a la fiesta - , ví que el que estaba al volante era un desconocido. me pegué un susto enorme, pensando que era un chorro o un secuestrador . Pero ví que en el asiento de atrás estaba roncando uno de los choferes que había estado en la fiesta . El conductor me dijo :

- Soy amigo de él y me pidió que te pasara a buscar. Le tocaba a él , pero se tomó todo . Por favor , ¿ me decís cómo llegar desde acá al aeropuerto, que no tengo la menor idea?

· Una vez se organizó una fiesta de disfraces para darles la bienvenida a un curso de chicas nuevas, en un boliche bailable. A mí , que estaba vestida de odalisca , me persiguió toda la noche un cowboy vestido con botas tejanas , pañuelo al cuello y una máscara de goma con la cara del Llanero Solitario. Yo de chiquita estaba enamorada del Llanero Solitario, así que me quedé charlando con él , porque me impactó el disfraz. Pensé que era un piloto joven y me quedé toda la noche bailando y conversando con él . Estuve a punto de darle mi teléfono cuando él se sacó la máscara . No era piloto: era uno de los remiseros . Y tenía como cincuenta años.
Me tuve que esconder en el baño hasta que me avisaron que se había ido.

· Antes, las nuevas entrábamos a volar dos años en Primera Clase, que es mucho más trabajo , para pasar luego a Clase Turista . Después, volar en Primera se hizo opcional, a cambio de un plus en el sueldo. Yo estaba en mi primer vuelo de habilitación, agotada después de estar tres horas de pie sirviendo comida. Todos se habían ido a dormir, y me dejaron de guardia en el galley . Me empecé a apoyar primero con una pierna, después con la otra....! Ya no aguantaba más el dolor! Después de estar cinco horas en pie, cuando mi intructora se despertó le pregunté tímidamente si podía sentarme .

-¡No te puedo creer que no te hayas sentado en todo este tiempo ! Cuando se termina el servicio , te podés sentar .Además , en este tiempo te tocaba dormir a vos . Andá a sentarte ya , que falta media hora para empezar el próximo servicio .

La bronca de que nadie me hubiera avisado no me dejó pegar un ojo .! Lo primero que me habían dicho era que no hiciera nada que no me indicaran expresamente! ¿ Yo qué sabía que podía sentarme?

· La locura por los vuelos es hereditaria. El avión está lleno de hijos y nietos de pioneros de la aviación comercial. Es un estilo de vida que se mama desde la infancia. A cualquiera “le pica el bicho”del gusto por volar.Cuando sale un aviso en los diarios pidiendo auxiliares de abordo me dan ganas de llamar a todas las chicas de 20 a 35 años que conozco - la edad requerida - para decirles: “¿Qué esperan? ! Larguen todo y corran a llenar la solicitud!”. No hay trabajo como éste.Es una lástima que nos tengamos que jubilar a los 55 años.

· Entrar a trabajar de azafata es angustiante, porque últimamente en muchas líneas aéreas toman chicas contratadas para reforzar las tripulaciones durante las temporadas altas. Cuando termina la temporada, nos piden que devolvamos la credencial y el uniforme, y no nos llaman más hasta el año próximo. Una busca entonces otro trabajo, sabiendo que en cualquier momento la vuelven a llamar por sólo tres meses. Y si el trabajo que conseguimos es bueno, se plantea la disyuntiva de siempre : “ ¿Vuelvo a volar, o me quedo en algo más seguro y constante?”.
Yo siempre opté por renunciar al otro trabajo y volver al avión. No me arrepiento: después de tres años de trabajar como personal contratado, me acaban de nombrar efectiva , y ya no tengo que andar buscando otro trabajo .
Pienso jubilarme de azafata.

· Todas las azafatas dicen “No quiero morir siendo azafata”. Y planean hacer grandes cosas con su vida. Estudian de todo, buscan dedicarse a otras actividades... pero no dejan jamás de volar. Y las que se animan y renuncian, añoran este trabajo toda la vida.

· La tarea fundamental de la azafata es sonreír. No hay nada más feo para un pasajero que entrar a un avión donde no recibe una sonrisa de bienvenida .Calculo que es como llegar de visita a una casa en la que a uno le ponen mala cara al abrirle la puerta.
Para ser una buena azafata se necesita poder mantener una sonrisa permanente aunque las piernas se nos deshagan del dolor y una sienta que los pies le revientan adentro de los zapatos después de pasar diez horas llevando bandejas de acá para allá .
Hubo muchos casos de chicas que fueron sancionadas por no sonreír. A veces una sonríe durante tanto tiempo que le empieza a doler la cara. Pero en cuanto la sonrisa afloja, el trato de los pasajeros cambia, y se ponen más agresivos. Como decimos nosotras, todo es cuestión de ponerse la sonrisa de plástico y no largarla hasta que se vayan los pasajeros . Que es cuando empezamos a reírnos de alivio.


· A mí me inspiraron las historias de Adrienne Bolland - la primera mujer que cruzó la cordillera en vuelo -, de Myriam Stefford - actriz que recorrió el país de punta a punta en su avioneta particular - y de Carola Lorenzini , que logró récords de horas de vuelo y ganó concursos masculinos de acrobacias aéreas. Junto con Amelia Earhart , todas fueron heroínas de los años ‘20 , cuando los aviones eran motos con alas. Nunca pensé que sería azafata . Lo que quería ser era piloto de vuelo. Pero nunca tuve la plata para pagarme las horas de entrenamiento.


· Después de volar tres meses en cabotaje , me tocó pasar a volar en el área de Internacional .Sentí que tocaba el cielo - figurativa y literalmente- con las manos .Mi primer vuelo inter­nacional fue a Los Angeles , en Primera Clase ,lo que significa unas tres horas de servir comida sin parar. Ese fue mi vuelo de habilitación, llamado así porque es donde una rinde examen ante una instructora que decide si podemos trabajar o si nos tienen que enseñar todo de nuevo. Aunque llegué reventada, no podía dormir de la excitación. Entonces subí a la terraza del hotel a mirar Los Angeles desde arriba de todo, comiéndome las luces con los ojos, calculando por dónde empezaría a conocerla a la mañana siguiente . Ahora que lo pienso , fue curioso que después de bajarme del avión buscara otra vez las alturas. Al día siguiente fue a Disneylandia. Otra cosa curiosa: de chiquitita estaba segura que apenas saliera del país iría allá . Sin darme cuenta, hice todo lo posible por cumplir con lo que me había propuesto a los cinco años . Eso me demostró que hay que tener cuidado con lo que uno desea porque se puede convertir en realidad.


Dicen que la primera azafata de la historia fue Nelly Diener , que en 1920 asistía a los pasajeros de Swissair . En Estados Unidos la primera fue Ellen Church , una enfermera que en 1930 trabajaba en un hospital de San Francisco para pagar su curso de piloto. Con tal de estar más tiempo sobre un avión , le sugirió a Steve Stimpson , presidente de la Boeing Air Transport, que empleara a enfermeras para servir la comida y atender a los pasajeros mareados o descompuestos, tarea que hasta ese momento cumplían los pilotos. La aviación comercial creció después de la Segunda Guerra Mundial , cuando los que habían sido aviones de guerra se compraban casi por monedas . Los primeros aviones grandes eran hidroaviones , que tardaban de diez a cuadro días en viajar de Buenos Aires a Londres, porque sólo viajaban de noche y debían descender para reabastecerse de combustible . Los tripulantes llegaban a las oficinas en el centro en tren y subte, con la valija en la mano y los termos de café o sopa , una tablita , cuchillo, fiambres y panes para los sándwiches . Los vuelos con turbulencia les quedaban marcados con tajos en los dedos . Cuando el avión volaba alto, debían hacer el servicio chupando oxígeno de un tubito extensible, para recorrer la cabina sin desfallecer. Si alguien pisaba el tubito, como al descuido se le tiraba la sopa encima. Cuando viajaba un bebé , los pasajeros les pedían a las azafatas que les lavaran los pañales cagados . Y ellas lo hacían. En compensación, cobraban por kilómetro volado, paraban en los mejores hoteles, se codeaban con miembros de la realeza y comían en los mejores lugares del mundo . Pese a los ruidos y el frío que había en la cabina, sumado al olor ácido de las baterías gastadas, los veteranos reconocen que la pasaban bárbaro.

· En la primer entrevista me preguntaron qué pensaba hacer con la plata que juntara volando . “Si me alcanza , pienso comprarme un auto “, les dije . Y me aceptaron. Pero me quedé con la intriga de saber cuál sería la respuesta correcta. O la incorrecta.

· Nadie te perdona que no uses talle 42. Por eso el avión está lleno de bulímicas y anoréxicas. .

· A mí esto de volar se me ocurrió cuando la chica más linda del colegio me paró en el recreo y me dijo : “Vos tenés cara de azafata”. Yo me la creí y no paré hasta entrar en una línea aérea.

· Cuando comenté en mi casa que quería ser azafata , mi viejo casi me mata .
“¿Tantos años de estudio para convertirte en una moza del aire ? “, me gritó .Después supe que cuando yo volvía de París cargada de regalos para toda la familia, él era el primero en contárselo orgulloso a los compañeros de trabajo .

· “Todas las azafatas son unas putas y yo no voy a ser un cornudo”, me dijo mi novio, con el que me iba a casar, cuando le dije que quería entrar a la línea aérea. “Elegí : el avión o yo “. Y yo elegí el avión. ¡Me salvé!

· Después de cuatro entrevistas, me dijeron que había sido tomada . Pero fue desgastante : tuve que recitar un versito para demostrar que tenía buena memoria , contar una película en inglés probarles que sabía inglés, y cantar y bailar el “Arroz con leche”, no sé si para qué …pèro fue un martirio.


· Se supone que una azafata de Primera Clase debe sonreír un poco más que la de clase Turista , debe tener el saco un poco mejor abotonado , y debe pararse un poco más derecha que una auxiliar de clase Económica.

· Los pasajeros parecen todos iguales y suben como ganado . Pero no lo son .
Entre ellos se distinguen los que nos consideran a nosotras como seres humanos, y nos dan las gracias con una sonrisa. Una nunca se olvida de éstas personas.


· Los mejores vuelos se hacen cuando hay buen trabajo de equipo, y cuando estás con gente que trabaja con alegría . Sobran las palabras , y cada uno hace lo que tiene que hacer . Todo sale como un relojito. Cuando trabajás con gente que hace las cosas sin ganas , todo se complica . No hay nada peor que viajar con alguien que se la pasa protestando y dando órdenes , o alguien que se te para enfrente diciendo : “¿Qué querés que haga primero ?”


· Los más divinos son los pasajeros que se sientan, se tapan con una frazada , se toman un Valium , se ponen un antifaz de tela para que no les moleste la luz , pegan al respaldo del asiento el sticker de “No moleste”y duermen durante todo el viaje . No nos dan ningún trabajo .

· Con diez años de vuelo encima, nunca me acostumbré al momento en que los pasajeros se despiertan antes de llegar a Europa. y hay que servirles el desayuno. El espectáculo de la cabina es deplorable: ojos lagañosos, melenas despeinadas, gente con ropa arrugada bostezando como hipopótamos y un lío de frazadas y diario desparramados por el piso. Sin mencionar el espantoso olor que hay en toda la cabina hasta que empiezan a lavarse los dientes y a enjuagarse la boca con café. Es un asco.

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· Si hay algo que me revienta es cuando te chistan para llamarte. A un pasajero que insistía en chistarme, le tuve que decir : ¡Basta de chist! ¿Se cree que soy su perro?”.

· Al pasajero de Primera Clase se lo acompaña a su asiento y se le cuelga el abrigo en el ropero. Se le sirve una copa de champagne , se le reparte regalitos y caramelos. Después del despegue, las azafatas se ponen la ropa de fajina y salen a armar las mesas. Se prepara el carro con Hors d'Oeuvre: Foie Gras Truffeé, Caviar con Blinitz, Ensalada de Frutos de Mar, Salmón ahumado y Conos de jamón con bolitas de melón.Después viene el carro de las bebidas : dos vinos blancos, dos tintos, infinito champag­ne, y cuatro opciones de gaseosas.Después vienen las sopas , las ensaladas,y la comida caliente: tres carnes y cuatro guarniciones , con sus respectivas salsas. Entre plato y plato , hay que repo­ner pan , manteca, agua , cambiar los platos sucios por platos nuevos, tirar los restos a la basura y acomodar los platos y cubiertos sucios en unos cajones de lata que se guardan en ca­rros.Comida que viene, comida que va, panes mordidos y platos grasientos, sumados a los efluvios etílicos que salen de los cajones de vasos usados, a mí me dieron naúseas y terminé mi primer vuelo vomitando en el baño.


· Una se da cuenta cuando un pasajero vuela mucho: come poquito y liviano , y prefiere dormir antes que esperar los postres y el café .

· Como tardé en volver del Free Shop en el aeropuerto de Río de Janeiro , el comandante decidió despegar sin mí para que me hicieran un sumario . Tuve un lío enorme y estuve tres meses suspendida y sin volar , hasta que me reincorporaron . Yo era nueva, y no sabía que había tipos tan jodidos.

· Hay momentos en que una termina tan harta de escuchar pedidos que piensa : “Si uno más me pide algo , grito.” Pero siempre hay alguien que pide algo más , y una no grita . Apreta los dientes y sigue sirviendo vasos y vasos de bebida , contando los minutos que faltan para aterrizar.

· A mí me encanta ser azafata .. Los pasajeros están sentaditos, indefensos , en un ambiente raro , sin saber qué hacer , los pobrecitos ....¡Se ponen contentos con tan poco! Les llevás un cafecito y se entretienen durante media hora . !Y te agradecen tanto cuando les hablás! Yo creo que estamos ahí para tranquilizarlos. Es ser un poco la madre de todos .

· Todos los que trabajamos en un avión, en el fondo,nos estamos escapando de algo.Acña hay neuróticos, psicóticos y asesinos seriales reprimidos. Y la peor especie; suicidas cobardes esperando que el avión se caiga de una vez

· La vocación de servicio y las ganas de ser una anfitriona amable con los desconocidos no se aprenden. Son como la inteligencia : naciste con ella, , o no la tenés .

· La ventaja de este trabajo es que si tenés un jefe insoportable, no lo volvés a ver en un año. La contra es que a los más divinos tampoco los volvés a ver , porque las tripulaciones son siempre distintas . La otra ventaja es que conocés mucha gente y aprednés muchos idiomas . Para alguien como yo , que no aguanto mucho en la Argentina porque me deprime , es ideal .

· Siendo azafata encontré la mejor manera de ganar plata en un trabajo que me permite visitar seguido a mi padre, que vive en Francia .Hasta que entré a este trabajo , lo veía sólo una vez por año .Ahora lo veo más a él que a mi vieja . Y hasta me pude de novia con un francés .

· Yo no me considero azafata . Yo soy fotógrafa. Este es el trabajo ideal para sacar fotos de todas partes del mundo que le vendo a distintas editoriales, a revistas de viajes y turismo y a bancos de imágenes. Si no fuera azafata tendría que pagarme o gestionarme los viajes, y eso es carísimo y difícil de lograr. Donde consiga un trabajo fijo como jefa de fotografía, allí me quedaré a vivir .

· ¿ Qué le diría a una chica que quiere ser azafata ? En primer lugar , que estudie inglés hasta hablarlo con fluidez. Si conoce otros idiomas , mejor aún Segundo , si puede reunir experiencia en trabajos anteriores en contacto con gente , mejor . Muchas azafatas fueron promotoras, recepcionistas , secretarias o azafatas de micros de larga distancia .

· Por lo general, las chicas nuevas que entran tienen entre 18 y 25 años ....Por eso, yo a los 26 ya me sentía una vieja .


· Me enteré que para entrar a trabajar de azafata ,a Isabel le habían hecho firmar un papel en el que le pedían que se comprometiera a bajar nueve kilos de peso en tres meses , antes de incorporarse a la línea aérea. Empezó a volar cuando logró bajar tres kilos , pero los chequeadores la perseguían con que bajara de peso . Empezó a ir a un médico famoso entre las chicas , que se decía homeópata .Bajabas seis kilos en una semana , sudando a mares porque te aceleraba el metabolismo con hormonas. Como contenían diurético, cuando dejó de tomar las pastillas tuvo un edema espantoso : se le hinchó todo el cuerpo como una bola, no se podía poner los zapatos ni el reloj y estuvo varios días sin poder orinar. Isabel dejó de comer, y quedó transtornada .Llegó un momento en que nos asustaba verla: toda la ropa le quedaba gigante, estaba pálida y tenía unas ojeras enormes . Los pasajeros nos llamaban aparte y nos preguntaban preocupados por ella, porque parecía muy enferma .Después , cada vez que le hablábamos de comer , se ofendía y decía que no nos metamos en sus asuntos, que estaba harta de escuchar lo mismo en su casa y en el avión , y que estábamos todos complotados en contra suya .Isabel ya no tenía fuerzas ni para empujar el carro, y le pedíamos que se quedara ordenando el galley para no obligarla a hacer esfuerzos, y para que no impresionara a los pasajeros con su aspecto. Al final , la misma jefatura que antes le pedían que adelgace , la bajó de vuelo con un parte médico y la mandaron a internarse en un centro de ayuda para anoréxicas.


· En la línea aérea se empezó a comentar que abrirían la inscripción para que las azafatas opten para hacer la carrera de comisario de a bordo. Siempre, y en casi todas las aerolíneas, existió esa discriminación sexual que hacía que , por la sola "portación de sexo" la mujer ingrese como azafata y el hombre como comisario. La diferencia de tareas es nimia, pero la de sueldo es de un 30% a favor de ellos. Si ellos siguen la carrera, se pueden convertir en Jefes de Cabina, y hasta Jefes o Gerentes de Personal, Capacitación o de algún departamento de la empresa. El sueldo allí se les tri­plica. Las mujeres, en cambio, entran como azafatas, y se jubi­lan como azafatas, con el mismo sueldo que cuando entraron. Sólo porque son hembras.

· Le pregunté a un gerente por qué una azafata no podía ser comisario. Y me dijo que no había carrera ahí adentro para nosotras "porque ustedes se casan, tienen hijos, y se van de la empresa". Le respondí que si nos vamos de la empresa es justa­mente porque no nos ofrece otra cosa que ser azafata. Una quiere avanzar en la vida. Y si ve que en ese puesto jamás logra­rá una jerarquía mayor, se va a hacer otra cosa. Durante sólo un mes , la línea aérea abrió la opción para que las mujeres fueran comisa­rios. Ahora , por fin , hay mujeres jefas de cabina.

· · A mí me gusta viajar en vuelos tripulados solamente por mujeres . La pasamos mejor , nos entendemos y no tenés que bancarte horas escuchando chistes de doble sentido como sucede en los vuelos donde hay tipos . Que, además, suelen ser bastante vagos…


· A veces te da bronca ver lo mal que trabajan algunos compañeros de galley , lo mal que tratan a los pasajeros . Pero una azafata antigua me dijo : “Vos hacé bien tu trabajo , y no te preocupes por cómo trabajan los demás . La gente nos mira a todos , y se da cuenta de las diferencias.”

· Me embola cuando hay gente que te dice “El otro día hice un vuelo lleno de azafatas feas y viejas”. La gente se confunde. No somos modelos ni actrices, sino gente idónea que envejece como cualquiera. ¿Qué se supone que hay que hacer con las más viejas ? ¿No entienden que no estamos para posar en los afiches de la empresa , sino para salvarlos en caso de un accidente? Y si a mí me dan a elegir quién quiero que me atienda en un vuelo , por la seguridad de vuelo prefiero una azafata experta que una modelito 90-60-90 recién ingresada a la empresa que no sabe ni donde está el matafuegos. .

· Yo fuí durante unos años azafata de micros de larga distancia. Cuando supe que podía ser azafata de avión, no lo dudé y me fui a inscribir . Los vuelos son más cortos y descansados. Y en el cielo no se te cruzan camiones a 200 kilómetros por hora y a cuarenta centímetros de distancia.

· La peor parte de este empleo es que los amigos en Buenos Aires empiezan a calcular que no estás, y dejan de llamarte . ¿Sabés lo que es llegar a tu casa después de una semana afuera y comprobar que en tu contestador telefónico no hay ni siquiera una llamada? Un terrible bajón. Vas perdiendo los contactos. Cuando les reprochás que no te hayan invitado a un cumpleaños, te dicen: “¡Pero si vos no estás nunca ...”


· Este trabajo es tan piola que contagia a toda la familia. Yo empecé siendo azafata y atrás mío quisieron entrar dos hermanos, dos cuñadas y un primo. Dos de ellos lograron ingresar, el resto no pudo porque no aprobaron los exámenes de ingreso. Los que ingresaron se volvieron tan fanáticos del vuelo que uno de ellos empezó a hacer horas de vuelo para convertirse en piloto. Viendo que acá el ingreso se hacía difícil, renunció al trabajo para irse a vivir a Sudáfrica, donde trabajó como piloto de avionetas de las que arrastran carteles publicitarios. Y allí encontró la felicidad completa hasta que un fuerte viento cruzado le tiró el avión a tierra cuando estaba despegando. Su hermano fue hasta allá y lo hizo volar una vez más, arrojando sus cenizas al viento sobre las hermosas playas de Ciudad del Cabo.


· Cuando yo entré a trabajar de azafata, había que ser soltera. En cambio los hombres podían entrar casados y con ocho hijos .Como yo estaba casada y con un hijo de tres años , tuve que insistir durante meses en el sindicato para que me dejaran entrar ..Pensé que el problema para ellos no era tanto mi estado civil sino el hecho de que tuviera un hijo . Pero uno de los gerentes que se negaban a dejarme entrar a volar me dijo : “Sos una tonta . Si querías ser azafata, hubieras tenido tu hijo y no te hubieras casado”. Una vez que - gracias a la intervención del gremio - entré yo, a pesar de estar casada , senté el precedente y a partir de ahí , en el año 1989 , permitieron el ingreso de chicas casadas .



A un típico tripulante de cabina le será enseñada la mejor manera de servir vinos a 10000 metros de altura: él o ella serán entrenados para ayudar a los pasajeros con bebés y sabra como poner la película de a bordo. Pero el entrenamiento para la Tripulación de Cabina, implica mucho más que esto. La tripulación de Cabina necesita saber como enfrentar situaciones inesperadas, así como súbitas emergencias médicas, fuegos, despresurización, o evacuaciones, y para eso tienen que tener un conocimiento profundo de sobre el uso de equipos salvavidas, desde extinguidores de
incendios y balsas salvavidas hasta la capacidad para manejar pasajeros descontrolados o mercancías peligrosas. Ya que las emergencias se dan raramente, los Tripulantes de Cabina no tiene oportunidades para demostrar su competencia. Por ejemplo: se supone que es posible evacuar una aeronave en 90 segundos o menos, aún un Jumbo con más de 400 pasajeros abordo. Pero un estudio demostró que 14 de 21 accidentes reales analizados la evacuación tomó más tiempo. Asi que nuestro trabajo se trata de no saber nunca si podríamos hacer las cosas bien. ¡Por mi, preferiría que no me toque comprobarlo!

12 comentarios:

vidbilly dijo...

Genial Ana!!!
Billy Marin
Jefe de Cabina DE ARSA

Mariana dijo...

Me leí el blog completito... me encantó! Ojalá sigas escribiendo, Ana.
Cariños.
Mariana, una futura azafata... :)

Roxana dijo...

Hola,me llamo Roxana y me encanto tu blog :) gracias por compartir tus experiencias .sabes yo quisiera estudiar para TCP o Azafata siempre fue mi sueño pero tengo 38 años aunque no los aparento antes no tuve la posibilidad ya que debia trabajar mucho trabaje 10 años en atencion al publico y estudie recepcionista bilingue y profesorado de ingles crees que podria tener alguna posibilidad de conseguir empleo luego de hacer el curso? muchas gracias Ana.saludos desde Rosario,Argentina .

Roxana dijo...

Olvide comentar que tambien estudie pudo hablar algo de idioma sueco

Antonio dijo...

BUENISIMO ANA.GRACIAS POR LA EXPERIENCIA, SOY VARON JEJE Y ESTOY MUY INTERESADO EN LA CARRERA Y TU HISTORIA ME AYUDA BASTANTE Y ME DAN GANAS DE CONTINUAR, EN ENERO EMPIEZO UN CURSO DE 1 AÑO! para la carrera, espero conseguir trabajo luego de esto.. y tener mis propias historias. ABRAZOS GRANDES. TONI Asunción-Paraguay. afretes83@gmail.com

thecraxy.brichedl dijo...

Mee encanto blogg!! RR-cHisto!! yy MUy BuenO! pAa Las ExperiEncIas q Van a Tener L@s nuev@s!!

Marita dijo...

Muchas gracias Ana, por favor enviame tu correo para poder comentarte mi vocacion. Acabo de presentarme a una linea aerea y espero q cuando me llamen estar segura de poder pasar el examen. Soy peruana y necesito tus consejos. Hablo ingles y tambien tengo la "sonrisa puesta" mi correo personal es mariadelcarmenzuletaneyra@yahoo.com ojala me puedas ayudar con algunos tips. Un beso,
Marita

Evelyn dijo...

Hola Ana..genial....me encanto tublog..muchas cosas que decis, solo en el trato del dia a dia, en el trabajo ya se podra ver...yo estoy estudiando TCP, y espero para julio del año que viene recibirme....tengo algunas inconvenientes que me gustaria preguntarte si son comlicados en que no vean como apta en el examen psicofisico...mi correo es evergiselroth@hotmail.com
A cualquiera de los qeu leen el blog, pueden agregarme tambien....asi nos vamos ayudando, peor mandenme un mensaje junto pra reconocerlos...BEsos para todos!!!!

aLexa dijo...

Ana, Me encanto tu Blog.
Realmente me hizo ver algunas cosas que no creía que pasarían como azafata.

Pronto cumpliré mis 17, y ando como loca,como dice en dicho !ESTUDIAR SALE CARO!, ademas estoy averiguando para entrar a una escuela,Pero are lo que pueda para convertirme en una profesional.

Lo que es mi familia y hasta amigos no me creen que realmente quiera ser azafata, ya sabes, soy joven..me gusta salir con mis amigos, me encanta la musica.. y tengo mi cierto TIPO de vestir. y el que se imaginen verme con un uniforme, tacones (que en mi caso mantengo con convers) bien peinada (yo mantengo con el cabello suelo y he pasado por miles de colores, imaginen ce el menultimo fue naranja. Pero ahora Mi cabello esta presentable haha...:C me da algo de tristeza que ellos piensen que no lo voy a lograr, en REALIDAD no tengo ningun problema en usar o verme de tal forma. se todo lo que exije ser azafata. Y ESTOY DISPUESTA A LOGRARLO :D

Por cierto, me gustaría hablar contigo, me ayudarías mucho.!
At2: Alexandra,

Ross Mendoza dijo...

Me encanto este blog !! la verdad me anima mucho a seguir con mi sueño de ser azafata de vuelo, a pesar de que tengo 15 años ya me empiezo a preparar para un futuro ! HASTA AHORA , nadie cree que realmente lo logre pero pondré todo mi esfuerzo he iniciare unos cursos de ingles desde YAAA !!!

Una duda! dicen que se puede entrar a varias aerolíneas con solo terminar el bachillerato, pero que me recomiendan, estudiar alguna otra carrera antes? o capacitarme a los 18-19 ????

Rosett Mendoza. Sonora,mexico ... SALUDOS !

Ross Mendoza dijo...

Me encanto este blog !! la verdad me anima mucho a seguir con mi sueño de ser azafata de vuelo, a pesar de que tengo 15 años ya me empiezo a preparar para un futuro ! HASTA AHORA , nadie cree que realmente lo logre pero pondré todo mi esfuerzo he iniciare unos cursos de ingles desde YAAA !!!

Una duda! dicen que se puede entrar a varias aerolíneas con solo terminar el bachillerato, pero que me recomiendan, estudiar alguna otra carrera antes? o capacitarme a los 18-19 ????

Rosett Mendoza. Sonora,mexico ... SALUDOS !

Palabras Magicas dijo...

Me encantó lo que leí. Soy estudiante en Córdoba de la ICA. Estoy para TCP`s by Azafata y la verdad con tus palabras me interesa el doble. Las Azafatas o tripulantes son personas valientes y admirables.
Estoy trabajando de Promotora y me gusta. Soy simpática y me he pasado 8 horas parada Sonriente con cara de Feliz Cumpleaños disimulando lo cansada que estaba. Soy bastante chica, tengo 18 y me falta mucho por conocer, Pero me tengo mucha fe. No perdes en nada indagando y buscando que es lo q te hace feliz!
Gracias por tus palabras, muy buena escritora y Azafata!!
Saludos! Anto.