Personas y personajes


El avión es un microcosmos que representa una muestra de lo más variado de la humanidad. Las azafatas conocen todo tipo de gente distinta. Cabría suponer que ya no hay casi nada que pueda sorprenderlas . Sin embargo, siguen sorprendiéndose día a día con actitudes insospechadas de personajes insólitos . La permanencia en un sitio pequeño y cerrado como es el avión hace que la gente termine actuando como si estuviera en su propia casa . Por eso se los conoce mucho más rápidamente y mejor , tanto a pasajeros como a los compañeros de trabajo .
En una línea áerea hay un promedio de entre 300 y 1000 tripulantes de cabina , que se combinan en grupos variables de 4, 7 o 15 tripulantes en cada vuelo . Si calculamos las variaciones de personas que se pueden hacer con 1000 personas en grupos de a 15 , nos dan una cantidad inmensa de grupos humanos siempre distintos . Este trabajo es quizás el que mayor adaptabilidad exige para con los demás. Los compañeros cambian permanentemente, los pasajeros también cambian y los destinos son siempre distintos. Lo único que sigue igual es el avión.
Una parte importante del trabajo de los auxiliares de a bordo es estar alertas, sin perder detalle de lo que sucede alrededor . De esta observación permanente salen estas historias de la fauna aérea.
- No te puedo explicar la cantidad de pasajeros que en 20 años de vuelo me preguntaron si había duchas a bordo .

· Algunos pasajeros supersticiosos entran al avión pisando con el pie derecho. Y demoran la entrada al avión de la fila de pasajeros que espera detrás, porque se quedan dudando sobre cuál es el pie derecho.





· Luisa entró a la línea aérea de una manera muy trucha, con acomodo.
No reunía un solo requisito para ser azafata. Tenía una estatura más baja que la mínima requerida, era divorciada (cuando sólo entraban solteras) , no tenía título secundario ( decía que lo había perdido) y era absolutamente miope. Para colmo, no se ponía los lentes de contacto para volar, porque decía que con la sequedad del aire del avión le producían molestias .Entonces iba tropezándose por la cabina y agarrándose de los respaldos para caminar.
Le decíamos Míster Magoo, porque era tan ciega como el personaje de los dibujitos animados. Cuando acomodaba a los pasajeros, abría las tapas de los portaequipajes sobre cada asiento para poder leer el número de asiento de cerca, pegaba la nariz al número con los ojos entrecerrados para enfocar mejor , y recién entonces les decía : “Sí, es acá “.
Un día que estábamos por salir de Madrid , fuimos en grupo comprar al Free Shop y Luisa - la miope- se demoró , y se quedó sola , atrás . Siguió caminando por el aeropuerto hasta encontrarse en la zona de Arribos , en vez de Salidas . Le avisaron , pegó la vuelta y cuando llegó a la terminal , en vez de doblar a la derecha por la Puerta 2 - donde estaba nuestro avión - dobló a la izquierda y se metió en la manga de la Puerta 3.
Entró al avión lo más campante, guardó la cartera y el bolso, colgó el abrigo en el placard y entró al galley para contar las bandejas, como siempre, hasta ver que coincidieran con el número escrito en la puerta del carro . Se acercó a ella el comisario y le habló.
- ¿Qué me estás diciendo? ¡o entiendo nada! - le dijo ella, sin mirarlo.
El le siguió diciendo algo.
- ¡Dejá de hacerte el gracioso y ayudame a contar! - le dijo ella .
Se puso a revisar que no faltara leche en polvo y saleros en los cajones , y dijo :
- ¡Miren qué lindos saleritos nuevos que subieron acá!¡Y los sachets de azúcar también son distintos! ¡Ya era hora de que renovaran algo!
.El comisario le volvió a hablar ,en inglés . Ella tampoco sabía este idioma , requisito indispensable para entrar a la empresa . De pronto, se dió cuenta de que el comisario había repetido tres veces la misma palabra :
- ¿ Qué dijiste ? ¿ Lufthansa ? - dijo ella .
Ahí se dió cuenta de todo . Se había equivocado de avión. Agarró sus bolso, su carrito y su abrigo y se fue . Esta vez embocó en la Puerta 3, donde estaban los pasajeros esperando despegar , con una demora de media hora deibida a que faltaba una auxiliar : ella . El vuelo se demoró aún más hasta que llegaron al avión el resto de los tripulantes, que la estaban buscando por todo el aeropuerto .




- Una vez volé en el mismo galley con Bárbara , una chica que hacía uno de sus últimos vuelos antes de empezar su licencia por maternidad. Estaba embarazada de dos meses y no podía parar de vomitar. Entró al baño como diez veces durante el servicio y estaba pálida como una vela, pero no quiso sentarse a descansar. Terminó entregando hasta la última bandeja, como una reina . Y se la bancó , levantando cada bandejita sin chistar , aunque yo la veia cada vez más pálida. Terminamos de guardar bandejas y carros yle rogué que fuera a decsnasar, que la veía muy mal. Y ella seguia arreglando todo. En eso vio que un pasajero encendía la luz de llamada y me dijo " ¡ Ay, me olvidé de llevarle otro café a ese señor!" . le dije que se lo llevaría yo, y no quiso. Armó la bandejita con el café, se lo llevó al señor y al bajarle la bandejita del respaldo anterior , no agunató más y le vomitó espectacularmente los pantalones. El pasajero casi vomita también . No lo calmó mucho que le dijéramos que ella estaba embarazada y que había trabajado mucho..."¡ Se hubiera quedado en su casa!" nos dijo.



· Conocí a un auxiliar de a bordo varón que se pasaba todo el vuelo jactándose de sus hazañas amorosas .
-Tengo una novia en cada aeropuerto- decía él , un hombre casado- Como no existe la mujer ideal porque a todas les falta algo , con varias mujeres distintas logro armar la mujer ideal.
Pero esta no era su única locura . Como juraba que no podía dormir de otra forma que no fuera acostado, había descubierto que levantan­do el techo del avión a la altura de los baños del fondo, y trepándose por los estantes del placard , lograba acceder a un hueco vacío en el avión , que separaba a la cabina de pasajeros del fuselaje, donde también estaba la caja negra . Cuando nadie lo veía , se llevaba una manta y una almohada y dormía allí, en el "altillo". Lo teníamos que despertar golpeando el techo del avión con una percha. Pero nos aterraba pensar quién lo bajaría de ahí si le pasaba algo, si se desmayaba o se congelaba. De él también se contaba que había hecho agujeritos en las paredes de los baños para espiar a los que estaban adentro .

· Me tocó hacer un vuelo en una línea brasileña. Se me acercó el jefe de cabina y me preguntó si estaba conforme. Calculé que me preguntaba por el servicio y le dije que sí. Habló con la azafata y ella me trajo un a bandeja de comida. Yo ya había terminado la mía , pero acepté y me comí todo otra vez . Al rato vuelve el jefe de cabina y me pregunta otra vez si estaba conforme ahora. Le dije que sí, y e trajo otrra bandeja de comida. La comida estaba muy rica, pero yo ya sentía que estaba por explotar . Le agradecí y me miró extrañado :
- Vocé é con fome ? - insistió
Ahí me dí cuenta de que cada vez que yo creí que él me preguntaba si estaba “conforme “, él me estaba preguntaba si estaba “con hambre”. Yo le respondía que sí , y en vez de entender que estaba conforme con el servicio , él entendía de que seguía con hambre .Y me traía otra bandeja .

· En medio del discurso que se hace cuando los pasajeros están subiendo al avión , Marta dijo : “Se les recuerda a los señores pasajeros que en este avión está prohibido fumar en la zona de baños, así como fumar habanos o pipas “. Un pasajero se levantó y le preguntó qué tenían contra las pipas :
- El humo de habanos y pipas puede molestar a los demás pasajeros, señor - le dijo
- Entonces, en este avión yo no viajo - dijo él. Y se bajó del avión.

· Nunca pude entender lo del sistema de acumulación de millas para obtener pasajes gratis . Hasta que una pasajera me explicó que para acumular millas , ella iba hasta a Roma vía Nueva York y Chicago , y a Chile vía San Pablo.El viaje se le hacía eterno, pero lograba así pasajes gratis a cualquier parte , que a veces le vendía a un tercero .
Ella sabía cómo comprar pasajes baratísimos de agencias del exterior y qué líneas aéreas regalan noches en hoteles cinco estrellas con cena incluida si uno desciende en determinadas escalas.
· Un día llevé a un grupo de tres españoles que durante la comida me pidieron cerveza . Les dí una lata a cada uno, y pasé con el carro de café . Uno de ellos me hizo una seña con la mano, mostrándome dos dedos. Dejé el carro , fuí al galley , busqué otras dos latas de cerveza . Cuando se las entregué, el gallego me dijo :
- ¿Cómo me trae sólo dos ? - me mostró los dedos en “V” y me dijo - ¡ Yo le pedí once!

· Los chequeadores son ex comisarios o azafatas que se dedican a la triste función de chequearnos antes de subir al avión , cosa de que ninguno tenga la corbata torcida ni un mechón fuera de le hebilla. Te miran con ojos de rayos X , como para ver qué te pueden criticar , y suelen ser personas invariablemente falsas y desagradables . Los que antes eran buenos compañeros se convierten en seres maléficos y sumamente hinchapelotas. Con el tiempo me dí cuenta de que el ser mal bicho es inherente a algún cargo cercano a la jefatura. Los que llegan a jefes o chequeadores tienen que ser jodidos por naturaleza. Si no, no se dedicarían a hacernos la vida imposible. Las frases de los chequeadores son “Tenés que adelgazar”. “Ese corte de pelo no te queda bien “, “Teñite el pelo, que se te ven las canas”, “Alargate la pollera, que la tenés muy corta “, o “Sacate esos aros, que son espantosos “....¿ Cómo los podés querer?

· Creo que habría que filmar a los pasajeros en el momento preciso en el que intentan meter una caja de cinco kilos de chocolate de Bariloche en forma de casa alpina con chimenea y todo o un cochecito plegado en el compartimiento de equipajes que se encuentra encima de su asiento . A simple vista se ve que algo de un metro de largo no entra en un espacio de medio metro , pero ellos insisten , obstinados, pensando que el avión es de goma . Hay compañeras mías que se irritan y corren a explicarles que las leyes de la física siguen siendo valederas en el aire : lo más grande no entra en lo más chico. Yo prefiero quedarme parada observándolos, como esas documentales en las que filman animales , a ver hasta cuándo les dura la insistencia en lograr lo imposible . Y les dura tanto como dure la paciencia de los pasajeros que están atrás de ellos haciendo cola esperando que él termine de acomodar sus bártulos para dejarlos pasar . Después se indignan cuando una les pide que saquen eso para que no se les parta la cabeza si el compartimiento se abre y se les cae la casa de chocolates encima .

· Llevábamos de pasajero a un embajador muy cargoso. No paró de pedir cosas en todo el viaje. Terminamos odiándolo: grosero y detestable. No era capaz de pedir nada "por favor" , y nos llamaba chistándonos .
Después de haber complacido a cada uno de sus caprichos, al final del vuelo me pedía un vaso de Coca Cola detrás de otro. Me daban ganas de dejarle la botella en el asiento para que no hinche, porque se tomó como dos litros.
- Coca con hielo - pedía, una y otra vez , mostrándome el vaso vacío .
Como yo tenía que levantar las mesas de los que habían terminado, no tuve tiempo de ponerle hielo .
- !No es lo que pedí!- bramó -!Le dije con hielo y me la trae sola! ¿Usted me está tomando el pelo?
Le miré la pelada y , harta, le dije :
- La verdad es que a usted no le queda ni un pelo que pueda tomarle.
Furioso, llamó al jefe de cabina y pidió que me sancionaran por irrespetuosa. El jefe de cabina hizo un informe relatando los hechos. Cuando el informe llegó a la Jefatura de Comisarios y Auxiliares, el jefe mismo se rió tanto que hizo un bollo con el informe delante mío y me dijo:
- ¡Qué te voy a sancionar! Andá...¡Y para la próxima acorda­te del hielito! .


· El jefe de cabina había dejado una copa de champán a un costado de la mesada de primera clase. Cada tanto pasaba, y tomaba un sorbito. Así se bajó una botella. Cuando empezaron los turnos de descanso me dijo: “Que nadie se vaya a dormir sin dejar esto impecable “. Y yo tiré su champán sobrante, guardé todo y dejé la mesada de acero brillante como un espejo con un trapo mojado en vodka. El jefe volvió a pasar , y cuando vió que su copa no estaba , me agarró del cuello , me apretó contra la pared del galley y me gritó :
-! Que sea la última vez que tocás mi champán!
Mis compañeros me miraron, y cuando él se fue me dijeron:
-Perdonalo .Ya está borracho.


· Elsa hizo todo el servicio de comidas con un puño semicerrado. Me dí cuenta de que le costaba servir las bebidas porque sostenía algo en una mano.
- ¿Qué tenés en la mano? - le pregunté al llegar con el carro al galley .
- Algo que tengo que llevar conmigo - me dijo
- ¿ No lo podés dejar acá? Vas a estar más cómoda - le dije.
- No . Lo tengo que tener en la mano.
Siguió haciendo el servicio muy incómoda, sosteniendo bandejas con tres dedos, y arriesgando tirarle todo encima a los pasajeros . Al volver al galley , no aguanté más y le dije :
- ¿ Me podés decir qué tenés en la mano?
Suspirando resignada, abrió la mano y me mostró una pequeña piedrita con un brillo cobrizo .
- Me la dio un pasajero que está en un asiento del fondo. Es un maestro sufi . Me dijo que esta piedra es energética y que si la llevo en la mano todo el tiempo me va a equilibrar la energía y me va a dar fuerzas .
Terminó levantando todas las bandejas con tres dedos . No tuve más remedio que creer que esa piedrita le daba fuerzas en serio. A los dedos.


· Al bajar de un vuelo, el embajador de Checoslovaquia se quejó de que le estaba faltando una lapicera de oro de su saco . Le preguntaron a la tripulación y nadie sabía nada de la lapicera . Hasta que el comisario reconoció que la había encontrado tirada en el interior del placard y que se la había guardado , creyendo que era de un vuelo anterior . Lo echaron por robarle la lapicera al embajador .


· Osvaldo tenía un método particular para no hacer un vuelo cuando quería quedarse en su casa .
- Es fácil - me dijo -Te tomás un litro de Coca Cola antes de ir al médico y le decís que tenés una gastroenteritis que te está matando . El doctor escucha que en tu panza hay ruido de burbujas, que es síntoma de gastroenteritis . Te da tres días libres y te quedás tranquilo en tu casa sin volar .

· Cuando veo a un pasajero o pasajera rezando nerviosos antes del despegue, me acerco a decirle que el avión es la manera más segura de viajar . Les pregunto si están de vacaciones, los distraigo, y de última, les traigo un whisky . Cuando alguien reza con los ojos cerrados es que está muerto de miedo .Pero una vez que quise tranquilizar a una señora que estaba con un rosario, le fui a hablar un ratito y la señora me interrumpió y me dijo :
- Veo que le gusta conversar, señorita. Pero ahora....¿ Sería tan amable de retirarse y dejarme hacer mis oraciones tranquila ?


· Se cuenta que en el hotel de Roma, algunos tripulantes hicieron ravioles en el baño . Lavaron bien el bidet, le pusieron un tapón, lo llena­ron de agua , la calentaron con el calentador eléctrico que siempre llevamos encima y se hicieron unos bárbaros "Ravioles al Bidet". Todo para no gastarse el viático.


· Creímos que la puerta del baño se había trabado, porque la pasajera que había entrado hacía un rato tardaba demasiado en salir . Los que golpeaban la puerta habían escuchado que ella decía “ Ocupado “. Después dijo “Tuve un percance “. Cuando adentro escuchamos un llanto , destrabamos la puerta a la fuerza. La ví tirada en el piso , con la cabeza y los brazos metidos en el agujero del inodoro .La mujer estaba llorando :
- ! Se me cayó el sobre con la plata! ! Tenía dos mil dólares para pasar mis vacaciones ! Era toda mi plata! - gritó , desesperada.
Para consolarla, le tomamos los datos “por si la plata aparecía”. Y ella , ingenuamente , nos los dio, y nos pidió los teléfonos de todos .



· La gente siempre intenta subir al avión con cosas enormes, que tiene que ir en la bodega, como canastos, sombreros de charros mejicanos , guitarras o cochecitos gigantescos de doble tracción . En Roma subió un muchacho arrastrando su enorme violoncello . Le dije que eso tenía que ir en la bodega , y me dijo que él tenía permiso para llevarlo abordo . Ofrecí guardárselo en el armario pero no quiso saber nada .
- Es mi herramienta de trabajo . Es del 1700 , un Stradivarius de los cellos .Vale millones y está asegurado por unos cuantos miles de dólares.
El chico era un solista milanés , Jacopo Scarfi , y viajaba a todas partes con su cello.
- ¿Y si el vuelo va lleno ? - le dije - Tenés que sepa­rarte de él .
- Jamás . El ocupa su propio asiento. Le pagué el pasaje.



· No sé cómo será ahora , pero en una época al Tango 01 lo tripulaba una “azafata presidencial “, una especie de “Chica 10”de las azafatas . Ella me chusmeó que en la época del proceso llevó al presidente de facto Viola , que se tomó todo y bajó del avión medio borracho .


· Hay unos cuantos pilotos, comandantes y técnicos de vuelo mujeres . Hace unos años , aunque se las respetaba cordialmente , muchos hablaban pestes de ellas , diciendo que habían llegado al cargo con menos horas de vuelo que un varón , por haberse acostado con qué se yo quién . Se hablaba de envidia , por supuesto . Una mujer con uniforme de comandante , manejando el avión , hace temblar las estructuras mentales de los hombres y mujeres más prejuiciosos .A los pasajeros, en cambio , nunca les llamó la atención ver que de la cabina de comando salían tres mujeres y ningún hombre . Conozco una azafata que invirtió sus sueldos en realizar horas de vuelo y hacer el curso de piloto comercial . Actualmente es uno de los comandantes más respetados .

· Apenas subió al avión , el señor Boris Munichor - propietario de Muni Sport , uno de los negocios de deportes más grande de Buenos Aires- llamó aparte a Alicia , que volaba conmigo , y le dijo que se cuidara, que estaba perdiendo el equilibrio emocional , que tratara de pensar bien lo que iba a hacer porque había gente que quería influenciar en ella en forma negativa.Ella se quedó helada . Hacía pocos días que se sentía exactamente así , y el hombre lo había adivinado. Bastó que ella lo contara para que todas corriéramos a preguntarle al señor Muni cómo había sabido eso.
- Tengo percepciones extrasensoriales. Yo veo lo que ustedes no ven .
- ¿Dónde lo ve?
- Principalmente, en las manos- dijo
Durante todo el vuelo todos los tripulantes hicimos cola esperando turno delante de él para que nos leyera el destino en las manos, mientras la pobre señora Muni tuvo que cenar sola, esperando que su marido le diera dos segundos de bola.

· Una lucha permanente que tenemos las azafatas con los pasajeros es la de evitar que se sienten sobre la caja que cubre el tobogán inflable en las puertas del Jumbo . No sé quién fue el tarado que diseñó a la caja como una saliente a la altura de la cola de la gente , pero a todo el mundo le tienta sentarse ahí. Hay carteles en castellano y en inglés que indican “prohibido sentarse”, pero en el avión nadie lee nada . Nos pasamos todos los vuelos advirtiéndoles que no pueden hacerlo, porque podrían estropear el tobogán, que tiene que inflarse durante una emergencia . Pero no hay manera de que lo entiendan. Creo que tendrían que diseñar un tobogán más bajo o más alto. Y en las puertas de los Jumbos poner sillones tapizados.

· Unos italianos que venían en grupo me pidieron un diario justo antes de que les sirviera la cena. Me recorrí todo el avión de punta a punta buscándoles un diario en italiano. Como ya habían sido repartidos todos, encontraba diarios en español y en inglés, pero en italiano no encontraba ninguno. Tuve que pedirle al comandante el que tenía él. Al fin se los entregué y seguí sirviendo bandejas en las filas de adelante. Cuando volví a la fila de los italianos para servirles la bebida, los ví a todos con una hoja del diario en italiano que tanto me había costado conseguirles prolijamente insertada en el cuello de las camisas, cubriéndoles las panzas en toda su extensión. Lo querían para usarlo de servilleta.

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· Acá hay gente adorable y gente insoportable. A mí me tocó volar con un comisario que cada vez que le pedía un botellita de whisky de su carro del bar móvil , me decía : “! Basta de pedirme ! ¿ No la podés ir a buscar vos misma ? “. Y cuando la fuí a buscar me dijo : “ ! No metas la mano en el bar móvil! Si querés algo , ¿ No me lo podés pedir a mí?”. Así durante todo el vuelo. Bajé locas de ganas de asesinarlo.



· Adentro del avión, todos tienen sobrenombres . A un comandante le dicen “Kioskito”, porque es chiquito y está lleno de boludeces . A otra le decían “Calefón “, porque andaba siempre con el piloto prendido . A un comisario le dicen “Papel Araña”, porque es el forro más antiguo . Había un jefe de cabina que por no querer acordarse del nombre de cada una , a todas nos decía “Filomena”.



· Lo que me dió más indignación es que , cuando empezaba a volar , en el Upper Deck - la jorobita que se ve en el Jumbo, desde afuera,- había una especie de bar , una sala de estar donde se servían tragos , bebidas y café. Un día salió de la cabina de comando uno de esos comandantes con fama de ogros , de los que te sancionaban por cualquier cosa, se sentó en uno de los sillones, se sacó los zapatos , puso los pies sobre la mesa, y dijo :
- A ver ...¿Quién de ustedes me va a rascar los pies?- , mirándonos a las chicas nuevas . Yo me quedé helada. Una compañera mía fué al galley , abrió un cajón , y con una sonrisa le alcanzó un tenedor diciéndole :
-Usted, capitán.

· Un jefe de cabina me dejó encerrada en el lugar de descanso durante las diez horas que duró el vuelo porque , según él , yo tenía la pollera mucho más corta que el largo autorizado por el reglamento.

· En una de las revistas femeninas que suben al avión leí un artículo sobre “Los solteros más codiciados del mundo”. Aparecía la dirección de Greg Louganis, un atleta olímpico, especialista en salto ornamental . Yo ya lo había visto en la tele en Miami y no sólo me había parecido muy atractivo, sino muy sencillo y simpático.Le escribí una carta contán­dole quién era yo y qué hacía .A los quince días, volviendo a Buenos Aires después de otro vuelo , me llegó un sobre enorme como de parte de él , lleno de folletos , fotos de los campeonatos olímpicos, su currículum y el programa con todas sus futuras actividades deportivas hasta el año 2005 , más una carta manuscrita del mismo Louganis diciendo que le encantaría conocer­me. Me daba su teléfono particular y pedía que lo llamara apenas llegara a Los Angeles otra vez. El corazón me dió un vuelco. Rogué que me tocara un vuelo a Los Angeles al mes siguiente. Durante cuatro meses no me tocó ese destino . Cuando , al quinto mes, tuve un vuelo a Los Angeles de tres días, sólo pensaba en llamarlo. Pero jamás me animé. Soy una imbécil.


· Hubo un tiempo en que algunos países pagaban sueldos millonarios a pilotos argentinos para que comandaran sus aviones de bandera , ya que en esos páises no había pilotos experimentados. Así fue como comandantes argentinos terminaron volando para líneas aéreas de Ceylán , cuando había guerra en Colombo, la capital. La difícil situación política y social en Ceylán los obligó a ahorrar los sueldos y a los seis meses de trabajar ahí volvían con una cantidad de plata que acá jamás podrían haber ahorrado en diez años de empleo .

· Había un comandante muy hincha, que siempre pedía que le calentemos agua mineral para tomar el mate . Un día a mi compañera la volvió tan loca llamándola cada dos segundos para pedirle estupideces de mal modo, que ella , antes de llevarle el agua caliente para el mate, le escupió adentro de la jarra. Después se bancó todos sus caprichos con una sonrisa beatífica.

· Un pasajero de unos siete años que viajaba a Brasil me dijo :
-En mi escuela hay un mapa de la Argentina ....! Pero desde acá arriba yo no veo ningún mapa!.


· Una vez traje en un vuelo a la Argentina a la campeona mundial de esquí , una suiza bajita , castaña y muy simpática , toda sonri­sas. Cuando murió hace unos años en un accidente horrible en la montaña, me entristecí muchísimo . A veces basta cambiar un par de palabras con alguien para que sepas que con esa persona podrías tener una amistad entrañable .

· Una pasajera VIP , la empresaria Liú Terracini - entonces repre­sentante de la boutique Valentino en la Argentina - ,nos volvió locas un día , pidiéndonos algo de lo más extraño : té hecho con agua hirviendo y cáscaras de limón . Ahí nos tuvimos que poner todas a pelar limones .Lo que no nos hizo ninguna gracia . Se ve que se dio cuenta , porque en otro vuelo que la llevé ella se quedó parada en el galley , pelándose ella misma los limones para su té de cáscaras amarillas.


· Al llegar a la Aduana , la caradura de Marlene dijo que no tenía nada para declarar.
- ¿Y eso qué es? - le preguntó el aduanero , señalándole un bolso enorme que llevaba en la mano .
- !Ah , un barco! - le dijo ella, mostrándole un barco inflable de lona y goma para seis personas . Como creyeron que le había tomado el pelo a los funcionarios, le hicieron pagar como impuestos tres veces lo que le había costado el barco .


· Algunas personas te pedían que trajeras cosas de afuera que te partían el corazón : prótesis para gente sin un mango, ojos de vidrio para niños , y el "boom" de los '80 : el remedio contra el cáncer que se compraba solamente en el aeropuerto de Frankfurt. Una vez , al llegar a Ezeiza para subir a un vuelo que iba a Frankfurt , me encontré con una familia desconocida que me paró para rogarme que les trajera el remedio . Cuando llegué al aeropuerto de Frankfurt, los tripulantes hacían cola en la farmacia para comprar el medicamento . Los alemanes ya nos esperaban con las cajitas de “HORVI”listas sobre el mostrador .
A la vuelta , la señora enferma que lo necesitaba vino a buscar el remedio a casa con los ojos llenos de lágrimas de gratitud . Me trajo de regalo un cenicero enorme de losa con forma de perro bulldog . Algo muy kitsch , pero lo tengo en el living en primer plano, porque lo veo y me conmueve . Estaba enferma y vino en persona a casa a buscar su remedio .

· Los pasajeros siempre se quejan por vocación . Cuando subían mil diarios a bordo , se quejaban porque ya habían comprado el diario , sin saber que había diarios en el avión . Ahora que no suben ningún diario, se quejan porque no tienen qué leer .

· Hay pasajeros divinos . Una vez me salteé a un señor y lo dejé sin bandeja de comida . Se pasó toda la cena mirando cómo comían los demás , sin decir nada . Cuando fuí a retirar las bandejas , una hora después, me mira sonriente y me dice :
-¿ A mí no me van a dar nada ?
Yo miré su mesita y ví que no tenía nada .
- ¿ Cómo? - le pregunté , extrañada - ¿ No le serví ?
- No , no me dió nada - me dijo , sonriendo
- ¿ Y por qué no me dijo ?
- Bueno....la ví tan ocupada ....- me dijo
Me dió tanta pena , que para compensarle la paciencia le traje una bandeja de primera clase , con una copa de champagne.
- !¡alió la pena esperar ! - me dijo .

· El avión ya no es un avión ; es un camión de ganado . Como cada vez las dotaciones de tripulantes son más reducidas , a los pocos que hacemos el vuelo no nos alcanzan las manos para servir . Y los pasajeros no saben esperar . Nos tironean de la ropa, nos chistan , nos chiflan , nos llaman de a tres azafatas a la vez , porque no creen que nos vayamos a acordar de los pedidos . Nos la pasamos diciendo bien fuerte , para que todos escuchen : “¿ Puede esperar un poquito , por favor ? !Enseguida le sirvo!”.Pero no escuchan , y nos tironean igual .Después nos chocamos tres chicas llevándole tres cafés al mismo pasajero ansioso .


· Los pasajeros extranjeros se la pasan recomendándonos lugares para visitar .
- Debes conocer Grenoble , que es mucho mejor que Annecy - me dijo una pasajera de Grenoble, al llegar a París, después de que le conté que había estado en Annecy .
Sonreí indulgente . Si hubiera ido a Grenoble , me hubieran dicho :" Debes conocer Annecy , es mucho mejor que Grenoble “.
La gente de cada pueblo que una conoce siempre nos manda a otra parte . La idea es que una siga y siga dando vueltas por la zona. El mejor lugar siempre está en otra parte .Y siempre pretenden que una vuelva en la época opuesta a la que llegó . “Ahora no pasa nada , pero en Septiembre tenemos la Fiesta del Tomate , que no te la puedes perder “, te dicen en Abril . “Sería un pecado que no vengas para Navidad , que esto se pone tan lindo “, te dicen en Marzo .No nos dejan parar de viajar .

· Una vez que pasé por la jefatura para hacer no sé qué trámite , el jefe me llamó aparte y me comunicó que estaba preocupado por el tema de la desaparición de frazadas . Me preguntó si no se me ocurría una manera práctica de evitar que los pasajeros se las llevaran . Le hice una listita de soluciones que en el momento me parecieron brillantes, pero ahora que lo pienso me parecen delirantes : ponerle a cada una el nombre del pasajero, hacer firmar un recibo a cada persona que las pidiera, ponerles a las mantas una alarma electrónica, encadenarlas al asiento o alquilarlas a un dólar cada una.. Nunca se pusieron en práctica . Alguien debe tener su casa forrada con mantas de avión , porque desaparecían todas.

· La verdad es que los pasajeros se roban lo que pueden . La crema para manos, los jabones y el perfume que ponen en el baño no duran ni media hora en su lugar . Para que el baño no quede vacío , se inventaron unos soportes de botellas que las sujetan como con candado . Llegaron a faltar bandejas enteras .

· Los cubiertos antes no eran de plástico descartable .Eran de metal y se lavaban en Ezeiza. Muchos pasajeros se los guardaban sin aviso , pero algunos te preguntaban : “¿ Me puedo llevar los cubiertos?”. Y una , sabiendo que se los iban a robar igual, le decía : “Lléveselos ....Pero yo no lo ví “. Después, el mismo pasajero te preguntaba : “¿ Y la tacita ?”. “Bueno, está bien ...”, decía una . Y después, otra vez : “¿ Y el vaso , para el viaje?”, ”¿ Y los platitos , para mi nieta ?”, “¿ Y la bandeja , de recuerdo ? “. Y terminaban llevándose todo .

· Una pasajera se sentó en nuestro asiento de descanso para cambiarle el pañal a su bebé . Y no tuvo mejor idea que dejar el pañal sucio sobre mi cartera , que estaba en el asiento de al lado . Cuando lo agarré para tirarlo, vi que mi cartera estaba toda llena de caca .No le dije nada. ¿ Qué iba a hacer ?....Fuí al baño, la metí abajo de la canilla de agua caliente y le vacié encima el tubo de aerosol de desodorante de ambiente .












· Un pasajero se paró y se quedó en el pasillo forcejeando con la cerradura de un compartimiento donde guardamos botellas en un pasillo del avión, tratando de abrir una puertita de cuarenta centímetros de alto por treinta de ancho .
- ¿ Qué busca , señor ? - le pregunté
- El baño - me dijo .


· Había una pareja mayor sentada en los asientos frente a mi trans­portín , en el Boeing 747, junto a la puerta de emer­gencia. Ella le preguntó a él :
- ¿Cómo puede ser que un aparato tan grande pueda volar?
Muy seguro , el le contestó :
- Porque tiene cuatro hélices enormes.
Ella se asomó a la ventanilla , mirando las turbinas , que tienen los rotores adentro.
- No puede ser - le dijo - No veo ninguna hélice.
- Es que giran tan rápido que no las ves- le dijo él .


· Había un comisario gay que hablaba como una mina , se movía como una vedette de un metro ochenta y coqueteaba alevosamente con todos los pasajeros varones.Pero cuando la puerta de un compartimiento no cerraba bien , le pegaba unos patadones que Maradona le hubiera envidiado . Los mismos pasajeros saltaban del susto por el ruido .



· Llevábamos a un tour de viejitos que volvían a Miami desde Buenos Aires . La gente vino a quejarse de que había mal olor cerca de ellos, y que se sentía aún más en torno a uno de ellos , un señor muy pituco , con pantalones y zapatos blancos y saco a cuadros blancos y negros .Me di una vuelta por la zona y comprobé que era cierto : el olor a mierda era insoportable. No pude cambiar a nadie de lugar porque el vuelo iba lleno y no quedaban asientos libres .Cuando el pobre viejo fue al baño , vimos que tenía la cola del pantalón blanco manchada de marrón . Se lavó los calzones en el baño y los dejó secándose ahí . Después volvió , pero el olor seguía . Así que todos se tuvieron que aguantar el olor a mierda durante todo el vuelo. Se me revolvía el estómago de pasar por ahí. Pens’re que había una parte buiena en el asunto : seguramente nadie de esa zona iba a querer comer. Me equivocaba. Los pasajeros comieron todo igual .Ellos nunca dejan de comer.

· Una señora que subió con un bebé, me dijo que necesitaba un pañal porque el nene estaba sucio y que se había olvidado los pañales. Como no llevamos pañales a bordo le armé una especie de pañal con un repasador relleno con servilletas de papel , que le ajustó al nene en la panza con un prendedor que le facilitó otra pasajera . Ella fue al baño a lavar su pañal de tela....! Y lo colgó para que se seque del compartimiento de equipajes, encima de su cabeza, a la vista de todo el mundo!

· Un señor que se había enchastrado la camisa con mayonesa, me pidió si se la podía lavar . No es tarea de una ser lavandera, pero no me costaba nada , y se la lavé . Al enjuagarla, se la mojé toda, y tardó tanto en secarse que el hombre se pasó todo el vuelo en camiseta musculosa.

· Una mujer se había manchado con café las medias blancas. Estaba tan desesperada que le sugerí que las lavara en el baño. Me las trajo empapadas y me preguntó si las podía secar de alguna manera. Se me ocurrió meterlas en el horno del avión que es eléctrico y funciona a aire caliente. Pero corriendo de acá para allá con el trabajo, me olvidé de sacarlas del horno. Y cuando me acordé, abrí el horno , salió una nube de humo negro y vi que de las rejilla chorreaban hilos de lycra carbonizada.

· A una pasajera se le cayó al piso del chupete del bebé. Me pidió que se lo hirviera para esterilizarlo. Lo hice, pero me olvidé de retirarlo, el agua se evaporó y el chupete se derritió y quedó pegado en el fondo del calentador de agua , como un huevo frito de color celeste . No sabía cómo explicárselo a la madre del bebé . Así que fuí directamente a decirle :
- Creo que ya es hora de que su hijo largue el chupete .Yo sé por qué se lo digo .

· Antes subían un kilo de caramelos a bordo para repartir entre los pasajeros . Pero a veces se repartían , y otras veces no . Una vez se me ocurrió ponerlos en una bandeja para salir a repartirlos. No es una cosa que se haga rápido , porque cada pasajero se queda mirando los caramelos, eligiendo el que quieren como si fueran qué se yo qué . Cuando pasé diez minutos en la cabina repartiéndolos , una azafata más antigua me llamó al galley y me dijo , furiosa :
- ¿ Vos estás loca, perdiendo tiempo en eso ? ¿ No te dás cuenta que al hacer eso nos cagás a todos?!Si vos empezás a hacerlo, nos obligás a hacerlo a todos nosotros también!
Desde entonces siguió sobrando un kilo de caramelos en cada uno de los vuelos que realicé.


· En un vuelo de Trelew a Buenos Aires subió una mamá quincea­ñera con un minúsculo bebé de piel azulada en brazos. El bebé tenía suero inyectado en la fontanela de la cabecita, y una doctra subió con ellos, sosteniendo la bolsa de suero. El chiquito había nacido en el campo hacía uince días. por el color azul de su piel , la mamá lo llev;ó al hospital y le detectaron una disfunción cardíaca. Le dijeron que no podría ser operado en otro lugar que en el Hospital Garrahan de Buenos Aires. El gobierno de la provincia pagó todos los gastos de la mamá y la doctora. Cuando llegamos a Aeroparque , al pie del avión había una camioneta de la Casa de la Provincia de Chubut esperando para llevarlos al Garrahan donde el equipo de cirugía los esperaba en el quirófano. Me mara­villó lo bien que se pueden hacer las cosas cuando se quiere , en un país donde siempre parece que nada se hace bien.


· El seleccionado de fútbol argentino viajaba a México para competir en el Mundial de fútbol . Estuvimos conversando con los jugadores y con el médico de la selección , un traumatólogo muy amable .
- La que tendría que ver un traumatólogo soy yo , porque vivo contracturada - le dijo Roxana..
- ¿ Dónde te duele ? - él preguntó
- Entre los omóplatos y la nuca , siempre .
- ¿ A ver ? Dejame verte ...- dijo él- ! No te asustes que no te voy a desvestir !
Ella se sentó delante de él y él empezó a revisarle la espalda:
- Ustedes están mucho tiempo paradas y cargando bultos . Tendrían que cuidar más sus espaldas , chicas , si quieren llegar a viejas .
Todas hicimos cola para que nos dijera cómo andábamos de los huesos.
En eso apareció en el galley un morocho grandote , que se presentó como el masajista de la selección .
- Mirá cómo está esta chica -, le dijo el médico, señalándole la espalda de Roxana -¿ Por qué no le hacés unos masajitos en las últimas lumbares ? Dice que siempre le duele acá.
Ella miró asustada al grandote que se le venía encima
- En cinco minutos te dejo como nueva… - le dijo el tipo - Aflojate , que estás muy tensa .
El hombre la masajeó con toda su fuerza , como si ella fuera un futbolista
-¡ Me duele ! - gritó ella .
- Claro , porque estás tensa . Esto te lo tendría que hacer acostada ....¿ No habrá una manera de acostarla por acá ? - nos dijo .
Nos fuimos dejando llevar por la situación . Roxana terminó acostada en el piso sobre una manta , panza abajo , con el negro encima haciéndola gritar con sus masajes .Para que no entre nadie , pusimos dos carros atravesados y cerramos las cortinas.
- ! Ahí , ahí se te afloja! ....¿ Lo sentís , mamita ? - le dijo el masajista , justo cuando un pasajero se había asomado para pedir algo .Al ver esa escena , el pasajero cerró la cortina espantado. La cara de susto del tipo nos provocó a todos un ataque de risa incontenible .
- ¿ Qué está pasando acá?- preguntó el jefe de cabina al entrar al galley .
Le explicamos todo y dijo :
-Chicas , terminen con esto rápido de una vez, y traten de que no trascienda , porque si no vamos todos presos .
Roxana se levantó del piso diciendo que se sentía otra, de tan relajada y distendida que la habían dejado . Yo le pedí al masajista que a la vuelta viniera a mi casa a masajearlo a mi marido.
Y vino . Se ve que a Roxana la había tratado con dulzura, porque a mi marido lo agarró con tanta saña que lo dejó sin poder moverse
- Tenía todo fuera de lugar - dijo el masajista, al irse.
Mi esposo tuvo que faltar al trabajo para quedarse una semana en casa haciendo baños de inmersión y tomando calmantes para sacarse los dolores musculares.

· Había un comisario gay que apenas escuchaba un bebé llorando a bordo gritaba , delante de todos los pasajeros : “! Que venga Herodes! !Que venga Herodes!”.

· Esther siempre decía: “No puedo dormir si no estoy acostada“. Entonces sacaba los carros de comida de los compartimientos refrigerados, apagaba la refrigeración, ponía una capa de frazadas y almohaditas en el piso de los compartimientos, pedía que entrecerremos las puertitas, y se quedaba a dormir ahí adentro, mientras nosotras hacíamos la guardia .

· Durante un vuelo lleno de canadienses, los pasajeros pidieron tanto whisky y vodka que agotaron las existencias de botellas del avión. Son un pueblo de increíble resistencia al alcohol: toman y toman, pero se emborrachan . Cuando les dijimos que ya se habían tomado todo el alcohol de abordo, sin inmutarse, pidieron vasos con hielo y abrieron tres botellas de whisky que habían comprado en el free shop . Se las tomaron también, y bajaron del avión caminando derecho. Increíble.Si prendían un cigarrillo, explotaban.

· Una señora me pidió que la ayudara a buscar su dentadura postiza. La estaba limpiando, se le cayó y no la podía ver por ningún lado.
Me tuve que poner en cuatro patas, pidiéndole a los pasajeros que levantaran sus piernas para poder revisar el piso. Pero unos pibes que viajaban juntos empezaron a reírse y a tomarme el pelo .
- Ví pasar la dentadura por acá .Estaba masticando chicle globo .
- ¿Cómo es? ¿Algo petisito que se ríe todo el tiempo? ! Se fue para allá!
- ¿No habrá ido al baño a lavarse los dientes?
- ! Yo la ví debajo de mi asiento! !Me mordió la pierna !
- ! Yo pensé que era un sapo con anorexia !
- Se fue a primera clase porque allá dan mejor comida .
- Acá hay uno que la vió , se la probó , y como le quedó bien se la lleva puesta .
A esa altura mi aspecto era calamitoso : gateando entre las patas de la gente, y con el rimmel corrido por llorar de risa. Al final , debajo del apoyabrazo de la pasajera sin dientes y atascada entre las patas del asiento , vi a la dentadura .
- ¿ Me la alcanza ? - me dijo la pasajera .
- No , señora , tómela usted.
Le tomé el brazo a la gorda y le fuí guiando la mano hasta que alcanzó la dentadura con sus propios dedos. Me acuerdo y …todavía me da asco.




· Yo estaba sentada en mi transportín junto a la puerta y faltaba poco para llegar a Frankfurt . Como una está frente a frente con los pasajeros de la primera fila del sector, suele ponerse a conversar con ellos durante el carreteo por la pista .Usualmente se hacen las preguntas de rigor : de dónde vienen , adónde van , si están de vacaciones...todo eso, como para matar el tiempo y no trener que estar esquivándose las miradas con alguien que está sentado frente a una.
Yo sentía que me hablaban con un tono de voz medio raro , pero pensé que eran medio tarados o algo así. En eso, el de la ventanilla me dice con una voz nasal :
- Somos sordomudos, pero aprendimos a hablar y a leer los labios.
Pese a que me habían entendido perfectamente , no sé por qué se me ocurrió que tenía que hablar pausado y fuerte , modulando la voz y gesticulando mucho . Una compañera que me veía desde el fondo hablar de esa manera absurda me dijo más tarde : “Pensé que te habías vuelto loca cuando te ví gesticulando “. Moviendo mucha la boca y hablando a los gritos , miré al pasajero del pasillo que estaba mirándome callado y le dije, marcando las palabras :
-¿ A ...US...TED...TAM...BIÉN ...LE ...GUS...TÓ ....TAN...TO ...RO...MA?
Y el pasajero me contestó :
-Yo no soy sordomudo, no vengo con ellos y la escucho lo más bien .
Mi compañera del fondo se levantó y empezó a repartir auriculares para escuchar música justo en la fiola de los sordomudos, antes de que pudiera decirle nada.
En ese momento nos dimos cuenta de que uno de ellos ni siquiera tenía orejas donde ponérselos. Tenía unos agujeritos minúsculos con unos muñoncitos . Las dos giramos sobre nuestros talones y nos fuimos corriendo para el fondo del avión , muertas de vergüenza .

· Cuando apagamos las luces para poner la película, ví con asombro que una pasajera se sacó toda la ropa y , en bombacha en corpiño , se paró a revolver adentro de un bolso, buscando ropa .Todos los pasajeros se quedaron bizcos mirándola , especialmente el señor de al lado, que se la comió con los ojos. La chica se puso encima un camisón , que al tipo lo dejó alucinado, y se acomodó a dormir como si estuviera en su casa. Creo que esa noche ninguno de los pasajeros que la rodeaban pudo conciliar el sueño.



· En el aeropuerto de La Paz , Bolivia, subió un pasajero boliviano , morocho , muy bien vestido con traje y corbata al tono , un anillo de oro en el dedo, reloj importante y attaché en la mano . Le serví el almuerzo y comió como un caba­llero . Cuando me devolvió la bandeja, me sorprendió ver que tenía la mano sobre la bragueta de su pantalón. Al volver al galley arrastrando el carro de la comida, casi me muero al ver que el señor se estaba masturbando , a plena
luz del día y a la vista de todos. Le conté a mis compañeras, y no lo podían creer. Fueron de a uno a comprobar que lo que yo les decía fuera cierto, y el hombre ni se inmutó: siguió concentrado en su tarea .Fuimos a avisarle a Carlos, nuestro comisario .Carlos fue a pedirle que parara de hacer eso, y el señor se indignó , diciendo que estaba en todo su derecho, que había a pagado su pasaje, y que podía hacer lo que quisiera en el avión . Carlos le advirtió que de continuar con eso, le avisaría al comandante para que en el aeropuerto lo bajara la policía. El pasajero se ofendió y armó un escándalo. La discusión se hizo tan larga y absurda que al final hasta Carlos se dio cuenta de que no tenía sentido continuar con la polémica de si está permitido o no masturbarse en un avión , y todo quedó en la nada . Al menos logramos que con el enojo el pasajero olvidara su calentura.




· Subió a primera clase el representante de Chandon en Latinoamérica . Un señor francés , muy agradable , de muy buen nivel . Era muy conversador. Eso sí : empezó tomando champagne , siguió con el whisky , después le dió al vino tinto y para los postres continuó con el champagne . No quiso ver la película y para matar el tiempo entró al galley a charlar un rato. Pero el hombre ya estaba totalmente borracho . Casi no podía levantarse del asiento, se le caían las cosas....Su estado era calamitoso . Le avisé al jefe de cabina porque a ese tipo de situaciones hay que monitorearlas antes de que empeoren .El señor se quedó conmigo en el galley , charlando hasta por los codos de su salud y de sus múltiples operaciones. Se entusiasmó tanto con su relato , que empezó a sacarse la ropa para mostrarme las cicatrices de la apendicitis, de la vesícula y qué se yo qué más .Con total corrección , siguió dándome clases de anatomía hasta que quedó en cueros. Llegó el comisario y , al verlo así , lo agarró del cuello y lo inmovilizó contra la pared . Tuve que contenerlo y explicarle para que no lo trompeara . Le ordenó que se vistiera y me mandó a mí a trabajar en otro sector , mientras que él se quedó a atender la primera clase , para vigilarlo de cerca al borracho. El jefe de cabina fue a avisarle a la esposa del francés - que viajaba en clase económica- explicándole con la mayor diplomacia lo que estaba sucediendo en primera clase . Ella lo miró con fastidio y le dijo :
- ¿Por qué se cree que yo viajo en clase económica mientras él viaja en primera? ¿Que está borracho? ¡Qué novedad! Si viajo lejos de él es porque sé que siempre hace papelones en los aviones. Así que , por favor...¡No me molesten más !.


· En un vuelo a Canadá estuve charlando con Richard, un residente de Quebeq que venía de recorrer el mundo. Se había instalado en el interior de Noruega para aprender el idioma, consiguiendo trabajo como cosechador en una plantación de repollos. A los pocos meses, renunció para volver a Canadá . "Es que cosechando repollos en el campo no aprendía nada de noruego".


· Lo mejor de ser azafata fue haber podido llevar a mis padres de viaje por todo el mundo. También hubiera querido llevarla a mi abuela de vuelta a su Italia natal. Me decia . “Vos me vas a llevar , vos me vas a llevar a Italia”. Pero se murió antes. Entonces lo que hice fue meter sus cenizas en una lata de yerba. En la Aduana siempre nos hinchan con la yerba de los argentinos , pero de a poco los fuimos acostumbramos a que no es nada raro. Pero esta vez si era raro. Por suerte, no sospecharon nada , y llevé a mi abuela en la lata . Mi abuela era trisetina y le dije al Jefe de Cabina que me iba a Trieste a tirara las cienzas de la nonna en el Mare Adriatico. Me dijo que no podia ir porque en la mitad de la semana teniamos un vuelo a Frankfurt. No me daban los tiempos parair y volver a Trieste, ni me daba ka cara para seguir viajando con las cenizas de la nonna. Entonces pensé en arrojar sus cenizas al Tiber, total, el rio va la mar y del Tirreno al Adriático hay solo una vueltita por el jonico. Esa noche hicismos una reunion en mi habitación , y cuando una compañera y yo fuimos a comprara algo para comer , al volver nos encontramos con que los otros habían querido hacer unos mates “pero la yerba estaba tan fea, que la tiramos al inodoro”. Casi se mueren cuando les dije que se habina querido hacer unos mates con las cenizas de mi abuela . Se pusieron muy mal, se sentian culpables, pero les dije : “ Miren , esta agua va al Ti´çebre, que va al mar, asi que me ahorraron el trabajo de tirar las cenizas al rio” . ¡Espero que la nonna disculpe que esos brutos la tiraron al inodoro!


· Por lo general , mientras los de nuestra tripulación apenas lleguemos al hotel nos desperdigamos por todas partes, los tripulantes de la línea aérea venezolana, al contrario, van juntos en grupo, de acá para allá, se levantan a la misma
hora, y desayunan juntos y no se separan ni para salir a pasear. Uno de ellos se acercó en el desyuno a preguntarnos quién de nosotros dormía en la habitación 107.
-Yo- ,dijo una compañera .
- Trata de cambiarla, muchacha - le dijeron - Allí se murió una compañera nuestra. La encontraron fría con un libro entre las manos el día en que deb;íamos partir . Se había pasado una semana muerta y solita . Dicen que su alma sigue en esa habitación. Hay compañeros que no pudieron dormir en ella.
Nuestra compañera se encogió de hombros :
-Yo dormí de lo más bien-dijo .
Esa noche me llamó desesperada para saber si podía dormir conmigo , porque escu­chaba ruidos raros .
_ ¿No será la azafata de Viasa? - le pregunté en joda .
- ! Eso es lo que me tiene mal ! ¿ Y si lo que nos dijeron es cierto?
Le dije que podía dormir en mi cuarto, siempre y cuando me dejera ir a su habitación a escuchar los ruidos raros del más allá . Fuí a su habitación y escuché que de un placard de madera salían unos sonidos como de rasguños. Abrí la puerta y descubrí un ratón correteando entre los cajones .
- Acá está tu azafata muerta - le dije a mi compañera .
- Es ella . Se reencarnó en una laucha.- me dijo ella, defendiendo su derecho a asustarse .
- No creo - le dije - ! Hay que ser estúpida para querer quedarte después de muerta en una habitación de hotel donde te dejaron muerta y sola !

· El hotel de Madrid tenía un extraño escape de emergencia para incen­dios. Al final de los pasillos de cada piso había una ventanita de­trás de la cual había un hueco que intercomunicaba los pisos con un tubo de tela colgando en el medio , que tenía una soga adentro . Ante un incendio, había que meterse en el tubo de tela ,aferrase a la soja de adentro , y bajarse por ella como por un Batitubo .Los tripulantes venezolanos nos invitaron un día a participar en un concurso insólito : una carrera hacía abajo , cronometrada, por el escape de incendio , desde el séptimo piso hasta el subsuelo. Aconsejaban ir con guantes , jeans y un buzo o campera gruesa, porque el roce con la tela quema la piel. El ganador tenía como premio una “vaquita” que se hacía entre los compañeros. Supe que uno de ellos se arruinó completamente el pantalón al tirarse. Para colmo , perdió la carrera . A otro, que le agarró pánico y quiso salir del tubo en la mitad de la caída , lo deja­ron adentro . Hizo tanto escándalo que las autoridades del hotel descubrieron el torneo y clausuraron para siempre esa salida de emergencia.


· En un vuelo a Nueva York , un muchacho se quedó en el galley a charlar con nosotras sobre el viaje que pensaba hacer por Estados Unidos..Un pasajero pidió un diario, y como no nos quedaban más , él le ofreció el suyo :
- Espere que lo busco : lo dejé en mi asiento - dijo .
Pero no volvió .
El pasajero se quedó esperándolo. Cuando salió para ver si lo veía venir, volvió agitado diciendo :
- Señorita , venga a ver . A este chico le pasa algo.
Salí corriendo y ví un tumulto de pasajeros mirando el piso al lado de una de las puertas del avión . Una mujer gritaba desesperada , agarrándose la cara :
- !Dios mío, hagan algo!
En el piso estaba el muchacho , retorciéndose espasmódicamen­te , con las manos crispadas , los ojos fijos en el techo, y un hilo de baba espumosa corriendo por un costado de la boca. El diario estaba tirado a su lado .
"Epilepsia" , pensé.
- ! Susana, traeme una cuchara!- le grité a mi compañera, pensando instantáneamente en que podía asfixiarse con su lengua . Intenté abrirle la boca con la mano, pero tenía los dientes apretados.Por altoparlante pidieron que si había un médico a bordo, se identifique ante la tripulación . Vino un hombre que con decisión , empujó a los curiosos de lado pidiendo aire y me dijo con firmeza:
- Usted sosténgale la cabeza.
La sostuve hasta que se me acalambró el brazo, tratando de mantenerla firme a pesar de los sacudones de su cuerpo. El médico le metió los dedos en la boca con fuerza , y le empujó la lengua hacia abajo . Ví dos hilos de sangre caer por la barbilla del chico .
- ! Lo está lastimando! - grité
- !No! !Es mi mano! !El me está mordiendo a mí!
Le sostuvo la lengua apretada para abajo unos segundos. Sentí que su cuerpo paraba de sacudirse lentamente, hasta que se quedó quieto y cerró los ojos.
- ¿Lo levantamos? - le dije
- No. Dejémoslo acá. Lo que necesita ahora es descansar.
Una señora alcanzó una almohada y la puse debajo de su cabeza. Le abrí los puños, y ví que las manos ya estaban relajadas .Lo tapé con una manta . Prendí la luz del asiento más próximo , para que fuera visible que había alguien acostado ahí . Y ví a una chica rubia, sollozando en la oscuridad.
- ¿Te pasa algo?
Se secó las lágrimas .
- No , nada , ya pasó. Me asusté . El es mi hermano, y hacía tiempo que no le agarraba una crisis así .Con la medicación que toma, esto no tendría que haber pasado . Ahora va a dormir un montón , porque estos ataques lo agotan .
- Entonces andá a dormir vos también y dejémoslo tranquilo. - le dije .
Antes de aterrizar en Estados Unidos, el muchacho , sonriente oliendo a colonia y recién peinado se acercó al galley a saludarnos.
- Gracias por haberme ayudado - dijo -La culpa fue mía. Estaba tan entusiasmado con este viaje que me olvidé de tomar la pastilla.
Al que tuvimos que atender fue al médico , que bajó con la mano mordida y vendada.


· Como Isabel era medio rellenita , para entrar a trabajar de azafata le habían hecho firmar un papel en el que le pedían que se comprometiera a bajar de ocho kilos en tres meses . Cuando empezó a volar sólo había logrado bajar tres kilos por lo que los chequeadores la perseguían diciéndole que tenía que bajar de peso .
Empezó a ir a un médico famoso entre las chicas , que se decía homeópata .Bajabas seis kilos en una semana , sudando a mares porque te aceleraba el metabolismo con hormonas. Como contenían diurético, cuando dejó de tomar las pastillas , tuvo un edema espantoso : se le hinchó todo el cuerpo , no se podía poner los zapatos y estuvo varios días sin poder orinar. Cuando superó eso , empezó a tomar pastillas para adelgazar . Estaba siempre histérica y acalorada , dejó de comer , y bajó tanto de peso que llegó un momento en que asustaba verla. Toda la ropa le quedaba gigante, estaba pálida y tenía unas ojeras enormes . Los pasajeros nos llamaban aparte y nos preguntaban qué le pasaba , porque parecía muy enferma .Después , cada vez que le decíamos que tenía que comer , ella se ofendía y decía que no nos metamos en sus asuntos, que estaba harta de escuchar lo mismo en su casa y en el avión , y que estábamos todos complotados en contra suya .
Isabel ya no tenía fuerzas ni para empujar el carro, y le pedíamos que se quedara ordenando el galley para no obligarla a hacer esfuerzos, y para que no impresionara a los pasajeros con su aspecto. Al fin , la misma jefatura que antes le pedían que adelgace , la bajó de vuelo con un parte médico y la comprometieron a hacer una rehabi­litación en un centro de ayuda para anoréxicas.

· Dos mujeres despampanantes subieron en Río de Janeiro, dejando impactado a todo el personal masculino de a bordo. Cuando llegamos a Canadá , permanecimos un par de horas en el aeropuerto para ir de ahí de vuelta a Nueva York y Rio . Nos quedamos helados cuando vimos que las cariocas subían otra vez al mismo avión . El personal de tráfico nos contó que “ellas”eran travestis. Como ni la foto ni el nombre de los pasaportes coincidían con su apariencia real, no lograron entrar a Canadá . Después hablé con ellas , que estaban desesperadas por tener que volver a Brasil :
-Nos operamos especialmente para poder entrar a Canadá, pero tampoco sirvió porque en Brasil no nos quieren cambiar los documentos . Yo soy mujer , tengo un documento que no siento mío. ¿Me podés decir cómo se puede vivir así?”.


· Lucas tenía ocho años. Vivía con su mamá en Rosario, y todos los veranos viajaba solo a quedarse con su papá, que vivía en Miami . Estuvo todo el vuelo con un sobre colgado del cuello en el que llevaba todo el papelerío legal y los documentos que le permitían viajar solo . Como me parte el corazón ver a los chicos solos que pretenden ocultar su miedo y angustia poniéndose serios , me acerqué a hablarle.
- ¿Te gusta Miami?
- Más o menos - me dijo
- ¿Por qué más o menos?
- Porque me gusta ver a mi papá , pero apenas llego la extra­ño a mi mamá. Además , los hijos de papá son muy chiquitos y hablan sólo en inglés , y no les entiendo nada .
Lo invité a ver la cabina de comando , pero la miró de lejos y salió enseguida.
- ¿Qué te pasa? ¿No te gusta ver cómo maneja el comandante?
- No, me dá miedo - dijo
- ¿Sabías que de la mitad del mundo para arriba todo el agua del mundo gira para un lado , y del Ecuador para abajo toda el agua gira para el otro lado?
Abrió los ojos como platos.
- ¿En serio? ¿Por qué?
- Por el movimiento que hace la tierra al girar sobre sí misma . ¿Querés comprobarlo? Andá al baño, llená de agua el lavatorio y destapalo de golpe. Vas a ver que ahora que estamos en el sur el agua desaparece en el agujerito girando de derecha a izquierda. Pero cuando estés en Estados Unidos, el agua va a girar al revés, como las agujas del reloj.
- ¿Y cuando pasamos justo por la mitad del mundo, por el Ecuador, para qué lado gira?
Me reí y le dije:
- No tengo la menor idea. Eso vas a tener que averiguarlo vos.
· Por la mitad del vuelo, el jefe de cabina nos vino a decir que hagamos sentar a todos los chicos que estaban haciendo cola ocupando los baños . El sector de baños se había convertido en un laboratorio experimental sobre la rotación del agua al drenar en ambos hemisferios.

· Yamila era una nenita que viajaba sola. La mimé lo más que pude durante todo el vuelo y al llegar a Los Angeles sacó de su mochila una bolsa de caramelos y me la regaló . Halagada y conmovida , se los agradecí , pero le pedí que se los guardara para después.
- No, no , agarralos, por favor -insistió, poniéndome la bolsa en las manos.
- No, gracias , Yamila. Sos divina, pero son para vos.
- Dale, agarralos- me dijo- Te los doy porque son asquerosos .


· - Por favor , ayúdenme. Perdí a mi hijo - nos dijo una pasajera desesperada, en pleno vuelo .
- ¿Cómo que perdió a su hijo? ¿En el aeropuerto?- le pregun­tó el jefe de cabina.
- No, no , no. Aquí , en el avión .
- Señora , es imposible...Tiene que estar acá . Del avión no sale nadie .
- !Ya busqué por todas partes y no está! - dijo la mujer , al borde del llanto .
- ¿No fue al baño su hijo?
- ! NO! ! Ya revisé todos los baños y no está en ninguno!
- ¿Cómo es el nene?
- Tiene seis años , es de pelo castaño claro,lacio y con flequillo. Tiene una remera verde y pantalón azul .Es muy inquie­to...Estaba al lado mío, se levantó , y no lo ví más .
Recorrimos todo el avión de punta a punta .El chico no aparecía. La madre, que ya estaba en crisis , nos trató de estúpidos e inútiles y nos acusó de haberle perdido un hijo. Ya nos estába­mos poniendo nerviosos y no había rastros del chico. Se me ocurrió recorrer otra vez Primera Clase .Ahí ví que la tapa de un compartimiento para guardar equipaje que hay al costado de los asientos se movía sola.La quise abrir , pero ví unos deditos que se asomaban y la tiraban para abajo . Tiré con fuerza y lo ví acurrucado ahí adentro.
- !Noooo! !Dejame! - gritó el nene.
- No podés quedarte acá. Vamos, que tu mamá te está esperan­do - dije.
Protestando , salió de la caja.Apenas lo vió, la madre se le tiró encima y lo llenó de cachetadas y gritos, y lo llevó de vuelta al asiento de una oreja.
- Si sabíamos, no lo buscábamos- dijo una compañera, viendo tan lamentable escena.
- Con una madre así , yo también me hubiera escondido - dijo uno de los comisarios.



· Una señora estaba echada con la cabeza hacia atrás en el momento del despegue . Ví que temblaba y me acerqué a decirle que no tuviera miedo, que el avión era seguro y que yo llevaba quince años volando sin problemas.Le agarré la mano y le conté lo cómoda que viajaría, haciendo en horas un viaje en la antigüedad llevaba días. No me contestaba , y se quedaba con los ojos cerrados . Al rato logré que se aflojara un poco y me contara algo de su vida. Cuando llegamos a destino , me abrazó y me dijo :
- Muchas gracias . No necesitaba tantas explicaciones. Sólo necesitaba que alguien me tomara de la mano.


· Fue un vuelo insoportable . El comisario estuvo gritándonos todo el tiempo , dando directivas absurdas , interrumpiendo el trabajo en equipo y volviéndonos locas con órdenes obvias .Pero él no movía un dedo . La peor combinación : vago y protestón . Ya hartas , lo encaramos y amenazó con sancionarnos si no le hacíamos caso. Un histórico de aquellos. Varias veces , cuando volvía al galley , lo veía meter­se gotitas en la boca , de un gotero. Un compañero le preguntó qué tomaba.
- Flores de Bach - le dijo
- ¿Para qué son?
- Para aumentar la paciencia y la tolerancia- le dijo.
Mi compañera lo miró y le dijo:
- ¿No tenés un bidón que te sobre , a ver si logramos aguan­tarte a vos?


· Durante un vuelo , Estela empezó a sentirse débil . Fue al baño y volvió diciendo que tenía una hemorragia . Al llegar a Miami la acompañé a la clínica , donde le sacaron la ropa , le pusieron una pulsera identificatoria y la internaron para hacerle unos estudios . Yo me quedé esperando noticias de los médicos , en la sala de espera de la entrada. Pasaron un par de horas , y una enfermera salió y dijo , con acento inglés : “¿Miss .... Au...Seilar? ”. Nadie respondió . Volvió a leer un papelito y repitió : “ ¿ Miss Au...xi...liar ? “. Me sonó raro eso de “auxiliar “, y me acerqué a preguntarle por Estela . Justamente , me venía a buscar para que pase a verla . Estela estaba en una camilla, con suero en el brazo . Me fijé en su pulsera identificatoria y leí “Deabordo, Auxiliar “.
- ¿ Qué te pusieron ? ¿ “Deabordo, Auxiliar “?
Se miró la pulsera y se rió :
- ! Estos son unos tarados !!Me pidieron la credencial de vuelo y como creyeron que mi nombre y apellido es “Auxiliar de a Bordo”, se la pasaron llamándome “Auxiliar”!

· Antes de aterrizar en Madrid, durante el vuelo había estado hablando con una chica del sur de España que era estudiante de arqueología .
- ! Qué carrera interesante ! - le dije
- No me interesa un comino - me dijo , frunciendo la nariz - Pero donde vivo no hay otra carrera. Es agronomía o arqueología .Sólo hay girasoles y ruinas .


· Una señora se pasó el vuelo entero llorando por su perrita, que viajaba dopada en su caja para perros en la bodega calefaccionada y oxigenada para el transporte de animales. No pudimos hacer nada para calmarla y no pegó un ojo en toda la noche. Cuando llegamos a Ezeiza, ví que en el carrusel de equipajes salía la caja para perros . Como la señora aún no aparecía saqué la caja y la apoyé en el piso .Por la ventanita ví que la perra estaba dormida .Pero su dueña no aparecía. . Llegó un momento en que todos los pasajeros se habían ido, mis compañeros también y lo único que quedaba era el equipaje y de la señora . Le pedí a un empleado de cargas que me vigilara la valija y subí a la sala de embarque .Me dijeron que allí no había nadie y que el avión ya estaba vacío.Entré a los free shops y tampoco estaba allí. Se me ocurrió ver en el baño . Estaban todas las puertas vacías , menos una . Golpeé, llamé y nadie respondió. Entonces abrí la puerta del baño, para encontrarme con la dueña de la perrita sentada en el inodoro con el pantalón por las rodillas, roncando, profundamente dormida .



· Llevé a un grupo de argentinos residentes en Madrid, que iban a pasar Navidad en la Argentina .! Estaban tan nostalgiosos de su país ! Se pasaron todo el vuelo preguntándonos qué cosas se usa decir en la Argentina , cómo hablan los jóvenes , y qué palabras pasaron de moda.Yo sabía que esa había sido siempre la obsesión de Julio Cortázar estando en Francia , pero me llamó la atención de que eso de mantener el idioma argentino actual le preocupara también a gente que no eran escritores .
-En España les encanta oírnos hablar de “vos “. Dicen que suena muy respetuoso , como si todos fuéramos de la nobleza - les dije.
- ¿Ves ? También por eso no queremos perder nuestra forma de hablar- me dijeron ellos .
Y se la pasaron hablando con términos “nuevos”que les decíamos nosotros. Pero los confundimos terriblemente , porque los tripulantes no nos poníamos de acuerdo acerca de qué palabras estaban de moda y cuáles no. ¿ Cómo se puede saber que es lo que se usa ?
- No se dice “qué hora es” . Se dice “Tirame las agujas”.
- ¿ Estás loco, Carlos? ! Eso es de los ‘80!
_ Se sigue usando . Eso, y “tubo”, en vez de teléfono .
- ! Eso es un quemo, no les digas cualquier cosa!
- ! Lo que es un quemo es decir que es un quemo!
Los tipos nos miraban divertidos :
- ¿ Se usa decir que algo es una “pálida”?
- ! No , ahora es una depre!
- ¿Qué “depre”? ! Se dice que es un bajón!
-! Lo de bajón ya fue!
- !“Ya fue”no se usa más, no seas antigua!
_ “Ya fue “se usa .
- No se usa .
- Se usa decir que algo es “copado”
- No, ahora se dice que “es una masa”.
- Eso lo dicen los chicos . Los grandes dicen que es “lo más”.
- Yo soy grande y no lo digo.
_ Porque sos una vieja chota .
Estuvimos discutiendo media hora y ellos bajaron del avión sin tener la más puta idea de cómo se habla en argentino moderno.Creo que nosotros tampoco lo sabemos.


· La gente siempre intenta subir al avión con cosas enormes, que tiene que ir en la bodega, como canastos, sombreros de charros mejicanos , guitarras o cochecitos gigantescos de doble tracción .
En Roma subió un muchacho arrastrando su enorme violoncello . Le dije que eso tenía que ir en la bodega y me contestó que él tenía permiso para llevarlo abordo . Ofrecí guardárselo en el armario, pero no quiso.
- Es mi herramienta de trabajo .- me dijo- Es del 1700 , un Stradivarius de los cellos .Vale millones de dólares y está asegurado por unos cuantos miles de dólares.
El chico era un solista milanés , Jacopo Scarfi , y viajaba a todas partes con su cello.
- ¿Cómo hacés con él si el vuelo está lleno? Tenés que sepa­rarte de él .
- Jamás . El ocupa su propio asiento. Le pagué el pasaje.


· Un señor mayor me pidió permiso para ir al baño justo cuando el avión estaba por aterrizar . Le dije que no podía , que esperara que el avión aterrizara para ir.Insistió , pero yo le dije que si se levantaba con los carteles de ajustarse encendidos, se podía dar un golpe. Después del aterrizaje, el señor fue la única persona que seguía pegado a su asiento, cuando todos los pasajeros se apuraban por bajar .Cuando el avión quedó vacío fui a preguntarle por qué no bajaba .
- Por culpa suya , me cagué encima - me dijo .



· Doris sabía esquiar muy bien . A todas nos dio envidia cuando nos enteramos de que tuvo la suerte de ser seleccionada para hacer un trabajo de relaciones públicas durante la temporada de esquí en Bariloche, promocionando la línea aérea. Además de no tener que volar durante un mes - lo que fueron unas vacaciones de yapa - le pagaron tan bien que con la plata ahorrada pudo comprarse un caballo Cuando volvió a trabajar en el avión , me dijo: ”Ahora sólo espero que el año que viene me vuelvan a mandar a la montaña. Si no, no sé con qué mierda voy a mantener al caballo.”


· Los pasajeros que pasaron mucho tiempo fuera del país nos preguntan qué pasó en el país como si nosotras fuéramos las cronistas de un noticiero .Después se matan por agarrar los diarios argentinos . ! Se ponen tan contentos cuando los encuentran a bordo! Como a veces no alcanzan para todos , se abalanzan ante el primer descuido del que agarró el diario .
Después que leyeron todos los diarios, siempre dicen,decepcionados : “!Todo sigue igual , nada cambió!”
Un día le pregunté a uno de los que me decía esto :
- Perdón ,pero , ¿ cuánto tiempo hace que no está en la Argentina ?
- Y ...!Como quince días! - me dijo , como si fueran quince años .


· Una vez un grupo de tripulantes me llevó a conocer una boutique en el Soho donde nos hacían descuento . Eran las tres de la mañana , veníamos de bailar . Las calles estaban desiertas y ahí adentro había diez personas acomodando ropas y haciendo el inventario .
Sobre un mostrador de vidrio , ví unas finas líneas blancas de cocaína . Me convidaron para que probara , y les dije “No, gracias”.Todos estaban trabajando como si fueran las tres de la tarde , y me dí cuenta de que era gracias a la droga . En un país con tanta competencia , la cocaína los mantiene despiertos y les permite trabajar el doble del tiempo .

· Se comentaba que a Olivia la despidieron por traer droga , pero la versión oficial decía que la habían echado por bajarse del avión un juego de vajilla completo de primera clase .


· Con un comisario fuimos a ver un recital de Stevie Wonder en París. Stevie estaba drogado , y no podía empezar a tocar el piano del ataque de risa que le agarró . En realidad , todos estaban drogados ahí , y los porros iban pasando de mano en mano por todas las butacas , sin volver nunca al dueño . Cuando me llegó a mí , probé , para ver cómo era . Me dolieron terriblemente los pulmones , y después sentí algo muy raro : los reflejos me venían atrasados. Pensaba en pararme , y de golpe me encontraba parada, sin saber cómo me había parado . Pensaba en sentarme , y descubría que estaba sentada , pero no me acordaba de haberme sentado. Probé eso varias veces , extrañada . Me paré , me senté , me paré y me senté , hasta que alguien de atrás me dió un puñetazo en la espalda , puteando en francés porque no lo dejaba ver el escenario .

· En el avión no hay faloperos . Lo que hay es curdas . Pero curdas finos, de champagne brut y Benedictine .


· Hay gente que te pide que le sirvas cosas insólitas . Los pasajeros brasileños suelen pedirte que le sirvas mitad Fanta mitad Coca.


· Al salir de Nueva York habían cargado una enorme “cheesecake” cubierta de hermosas frutillas encima, que por suerte ningún pasajero quiso probar .
Las palabras no alcanzan para explicar lo rica que es esa torta.Todos esperábamos en fila para llevarnos una porción . Los de primera clase la escondían en un carro , para controlar que nadie se la llevara .
Era mi turno de descanso y yo me moría de ganas de probar un pedacito, pero como había que esperar que en primera clase terminaran con el servicio, resolví ir a dormir .
Estaba en mi asiento de descanso , cuando escuché un escándalo de gritos en el galley de al lado . Era la voz del jefe de cabina diciendo :
- ! Ustedes se lo buscaron ! ! No baja nadie de este avión hasta que no sepa quién se comió las frutillas del cheesecake!


· Es cómico ver como algunos pasajeros se ponen mal los auriculares del avión . La forma correcta es colgando de las orejas , como los estetoscopios . Pero como los auriculares de los walkman se calzan como una vincha , ellos se los ponen al revés, para arriba, y se pasan medio vuelo molestos con el cable que les cuelga delante de la nariz .
Nosotras nos reimos un rato antes de avisarles que el cable va para abajo .


· Son tantas las horas que pasamos juntas , que los temas de conversación se agotan rápidamente . Después de hablar de los vuelos, el gremio, los sueldos bajos y los jefes insufribles, hablamos de la vida privada de cada una . Propia y ajenas. Lo curioso es que cuando a los hombres los agarrás de a uno , también te cuentan su vida privada y emocional con lujo de detalles. Basta que se acerque otro tipo , para que empiece a hablar de dólares y triunfos. Las mujeres hablamos de hombres y de mujeres. Es raro que los hombres hablen de nosotras , salvo para criticarnos. Es raro que un hombre cuente éxitos femeninos. En sus historias , ellos siempre son los triunfadores , o los que están a punto de triunfar. Las mujeres , en cambio, hablamos de nuestros miedos , fracasos y papelones adelante de cualquiera. Ellos dicen que nosotras sólo hablamos de hombres y de sexo.No es cierto : hablamos mucho de hombres, pero de la parte romántica de las relaciones: “ Me llamó “, “No me llamó “, “Me dijo , no me dijo “, y esas cosas .No conozco mujeres que hablen de sexo. Para nosotras es algo muy personal.

· El avión es un ambiente muy chusma . Por eso , yo , de mi vida no le cuento nada a nadie . Sólo cuento las vidas de los demás .



· A veces una se acostumbra volar siempre con la misma compañera , hasta hacerse muy amigas . Si ella se pone de novia con un tripulante y empieza a volar con él , una se alegra por ella . Pero es un bajón . Tenés que aprender a bancarte sola de nuevo . Yo a Sofía se lo perdoné, pero sé de amistades que se rompieron porque una de ellas empezó a volar con un tipo . Hay mujeres que cuando están de novias no te dan más bolilla.

· Distingo desde lejos cuando un pasajero es argentino y cuando no . Los argentinos son inconfundibles, en la manera de caminar , de mirar , de moverse . Los veo desde cuadras de distancia . No caminan derecho, sino medio zigzaguando , paseando, sin rumbo, un poco como hacen los italianos . En otros paises , la gente camina en línea recta , mirando hacia adelante , como yendo hacia un lugar fijo .
Los argentinos no miran hacia adelante . Miran todo a los costados, curioseando desde los pisos hasta los techos. La gente de otras partes no te mira a los ojos. Los argentinos, en cambio, siempre miran a los ojos de los demás Tal vez porque le tienen más miedo a los demás . También caminan más encorvados y más despacio que la gente de otros países . Mueven más los brazos y las manos : se las meten y sacan de los bolsillos , cambian el saco de lugar . Son más relajados con su cuerpo.
Una vez ví a un tipo en una calle de los Angeles, a cien metros de distancia, y me dí cuenta que era argentino. Lo seguí para ver si había adivinado correctamente . Era el comandante .

· En un vuelo a Nueva York , estuvimos charlando en el galley con Flip, un profesor de tenis de New Jersey.Nos invitó ,a mí y a mi compañera , a jugar al tenis en el club en el que trabajaba .
Al día siguiente Flip nos pasó a buscar al hotel con su auto ,nos llevó a la escuela, y de ahí nos invitó a almorzar a su casa de madera celeste en medio de un bosque . Nos dió la llave de su casa y del auto- un SAAB sueco -y se fue otra vez al club diciendo que hiciéramos lo que se nos diera la gana, siempre y cuando pasáramos a buscarlo por el club a las ocho de la noche . Nos hicimos un té , escuchamos múisca , le limpiamos la cocina y fuimos a recorrer New Jersey y sus alrededores en el auto prestado . Un lugar hermoso , lleno de bosques .
A la vuelta , pensamos sorprender a Flip comprando dos pollos al spiedo que pusimos en el baúl del auto. Cuando llegamos, nos dijo que un amigo suyo nos estaba esperando en un conocido restaurante mexicano de la zona .Ya entrada la noche , Flip y su amigo nos llevaron al hotel . Nosotras volvimos a Buenos Aires y recién en la mitad del vuelo recordamos que no le habíamos avisado a Flip que habíamos dejado los pollos en el baúl .
Meses después, al volver a Nueva York , lo llamé para saludarlo .
Me contó que durante una semana sintió olor a podrido cerca del auto, hasta que descubrió los pollos llenos de gusanos en el baúl .
Nos vimos un par de veces más y nos escribimos un par de cartas, siempre como amigos, y nada más. No volvió a prestarme el auto .

· Si yo fuera el gerente de una línea aérea , llenaría el avión con idioteces para regalar a los pasajeros. A la gente le encanta que le regalen una lapicera, un cepillito de dientes o un mazo de naipes al subir al avión . Mueren por esas pavadas . Me tocó mil veces llevar a pasajeros que me dicen : “¿ Cómo ? ¿ Acá no regalan nada ? ! La próxima viajo por Swissair, donde por lo menos me regalaron un calzador !”. “Hace bien , viaje por Swissair”, les digo . Es increíble que con el precio que cobran por asiento no sean capaces de regalar alguna idiotez , que hasta se debe conseguir por canje : un chocolatín , una perinola .....! cualquier cosa! A la gente le fascinaba todo lo gratis . Son como chicos .


· Norma estaba casada con un comandante .Subió al avión que estaba por partir de Nueva York con un montón de bolsos y paquetes de formas extrañas.
- ¿ Qué te compraste , Norma? - preguntamos .
- Comprar , no compré nada . Recogí todo por la calle .
Nos contó que los viernes es el día en que los ricos de Manhattan sacan a la calle los trastos viejos y las cosas que no les sirven , para que los recoja un camión especial . Cuando le tocaba estar un viernes a la noche en Nueva York , Norma salía a revolver basura junto a los “homeless “- linyeras - y así había encontrado una lámpara de pie , una pava gigante , un juego de platos de porcelana y no sé cuántas cosas más .
- La basura de Nueva York es la mejor del mundo - dijo la esposa del comandante


· Todas tomábamos anfetaminas de las que venden en los supermercados en Estados Unidos para sacarnos el hambre. Te dan taquicardia , y te sudan las manos . Creo que muchas se divorciaron por culpa de esas pastillas: te ponían histérica .


· Una señora que viajaba sola con sus dos hijos terminó conversando animadamente con el pasajero del asiento de al lado . Cuando terminé de servirle el almuerzo , veo a la mujer parada y al pasajero cortándole el pelo al hijo mayor de la señora , los dos muy divertidos .
- ¿Así que tenemos una peluquería a bordo ? - les dije
- Sí - dijo ella - El señor es peluquero.
- Bueno ...! Ya está ! - dijo el hombre , y miró al nene menor - ¿ Querés que ahora te corte el pelo así a vos ?
El nene miró al hermano con la nariz fruncida y le respondió :
- Así no ....! Mejor!


· Llevábamos de pasajero a un embajador muy cargoso y grosero. No paró de pedir cosas en todo el viaje y nos llamaba chistándonos . Al final del vuelo me pedía un vaso de Coca Cola detrás de otro . Me daban ganas de dejarle la botella en el asiento para que no hinche , porque se tomó como dos litros .
- Coca con hielo - pedía ,una y otra vez , mostrándome el vaso vacío .
Como yo tenía que levantar las mesas de los que habían terminado , no tuve tiempo de ponerle hielo .
- !No es lo que pedí!- bramó -!Le dije con hielo y me la trae sola! ¿Usted me está tomando el pelo?
Le miré la pelada y , harta, le dije :
- No le veo un pelo que pueda tomarle.
Furioso, llamó al jefe de cabina y pidió que me sancionaran por irrespetuosa. El jefe de cabina hizo un informe relatando los hechos. Cuando el informe llegó a la Jefatura de Comisarios y Auxiliares , el jefe mismo se rió tanto que hizo un bollo con el informe delante mío y me dijo :
- !Qué te voy a sancionar! Andá , y para la próxima acorda­te del hielito .



· Estábamos en un vuelo de cabotaje , leyendo "Pagina 12" en nues­tro turno de descanso , cuando un pasajero que salía del baño se paró a leer de ojito la tapa del diario. Empezamos a charlar sobre las noticias . Nos contó que era empresario , y que había vivido épocas más estresantes, como miembro del ERP . Nos contaba que se paraban en una esquina a ver pasar a la gente que secuestrarían , y que cuando estaban seguros que algún personaje del gobierno o fuerzas armada pasaba todos los días a la misma hora por el mismo lugar , los interceptaban y se los llevaban
- Yo me acostumbré a llevar en la boca la pastillita , fuera donde fuera - dijo
- ¿Qué pastillita? - le pregunté
- La de cianuro. Si nos agarraban , la mordíamos y nos moríamos antes de que nos hicieran cantar. Cuando ellos supieron eso, lo primero que hacían al agarrarnos era abrirte la boca para sacarte la pastillita , para secuestrarte vivo .
Después siguió contando :
-. Nosotros luchábamos por un país mejor , pero nos traicionaron .Firmenich mandó a a la muerte a muchísimos luchadores con ideales, aún cuando sabiendo que él se salvaría . Fue un traidor de lo peor. Y casi me muero cuando me enteré que el “Pelado Galimba”, Rodolfo Galimberti, se casó en Punta del Este , invitando al juez Romero Victorica a la fiesta. Qué decepción espantosa, qué lacra de gente .
Estaba diciendo eso cuando el avión cayó de golpe en un pozo de aire. Nos sujetamos como pudimos viendo que todos los almohadones y bolsos saltaban por el aire. Todos los pasajeros dijeron "Ohhhhh!" como en una montaña rusa, y recién después de la caída se encendieron los carteles de cinturones de seguridad.El que había sido militante del ERP se puso blanco de espanto.
- Usted no se asusta por un pocito de aire ,¿no? - le dije, divertida . .
- Pasé por cosas peores ....! Pero con los pies sobre la tierra ! - me respondió

· En Buenos Aires el avión se nos había llenado de rusos . Se trataba de la Orquesta Sinfónica de Leningrado completa, que iban a México a hacer un concierto en el Teatro de las Bellas Artes . Nunca llevé pasajeros tan demostrativos , alegres y contentos .Mis compañeros se quejaban de que eran escandalosos y no se quedaba quietos. los trataron bastante mal. Para compensar , yo los traté lo mejor que pude y les conseguí cuanta cosa me pidieron. Bastó que yo me acordara de que “Jarachov" significa algo así como “Qué bueno” , para que me ofrecieran regalitos de toda índole : tarjetas postales de Leningrado, escuditos coloridos y unas preciosas cucharas de madera esmaltada con flores rojas y doradas , típica artesanía rusa. Como agradecí diciendo "Spasiva", siguieron llenándome de muñecas rusas y tarjetas postales . Después me invitaron a que fuera a verlos en el Teatro de México . El primer violinista me regaló un collar con cuentas de ámbar dentro de un estuche en el que anotó algo en ruso , que me dijo que se pronunciaba “Iabasliubliu”, o algo así . Cuando llegué a México , llamé a la embajada soviética para saber qué significaba “Iabasliubliu”.
- "Te quiero "-me dijeron.

· Una vez en el avión ,viniendo de Roma, estábamos conversando acerca de lo que habíamos hecho durante las posta..
- Lo que me reventó fue que cada vez que iba a la Piazza San Pietro, cerca de la Basílica , me siguió un plomo diciendo que era el primo de la bailarina Liliana Belfiore .
- ! No te puedo creer ! - le dije - ! Yo no volví a pasar por ahí , porque las dos veces que fuí a la Basilica , un tarado me siguió diciéndome lo mismo !
- ! A mí me pasó lo mismo ! - dijo otra - Antes de ayer pasé por ahí y uno me siguió durante cuadras preguntándome si era argentina, porque él era el primo de Liliana Belfiore .
Un año después , mi hermana viajó a Roma y al volver me dijo :
- ¿Adiviná quién me siguió ocho cuadras en Roma , por el Vaticano ?...! El primo de Liliana Belfiore !

· Una señora me preguntó de qué país era esa costa tan larga que había estado mirando toda la noche .
- ¿Qué costa, señora? - le pregunté .
- La que ví por la ventanilla del avión .
- No pasamos por ninguna costa . - le dije
- ! Pero sí ! ! Yo la ví ! Era muy recta , de color gris , y estuvo siempre ahí ! - insistió .
Miré por su ventanilla y me dí cuenta :
-No es ninguna costa, señora. ¡Es el borde del ala del avión!



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3 comentarios:

Nina dijo...

Nuestra vieja y defenesida TAN-SAHSA tenia algo asi como "bar abierto", por eso es que los pasajeros amantes de Baco, se bajaban de la nave casi rodando. En un vuelo a Miami, viajo un "caballero" de esos árabes o turcos que emigraron hacia mi pais y son hombres adinerados y de empresa. Desde que abordo en SAP (San Pedro Sula) no paraba de pedir whisky con hielo y detras de cada trago de whisky una cerveza (?)En el momento en que pasé revisando que los asientos estuvieran en posición vertical, pues pronto aterrizaríamos en Miami, sentí como un latigazo en mis pompas y detrás de este un grito estridente "Qué c... de cipota" (cipote le decimos en mi pais a los niños pequeños o jovenes de forma cariñosa) Y si tengo las pompas un poco frondozas desde siempre. De mas esta decir que el arabe borracho fue severamente amonestado.

Nina dijo...

Nuestra vieja y defenesida TAN-SAHSA tenia algo asi como "bar abierto", por eso es que los pasajeros amantes de Baco, se bajaban de la nave casi rodando. En un vuelo a Miami, viajo un "caballero" de esos árabes o turcos que emigraron hacia mi pais y son hombres adinerados y de empresa. Desde que abordo en SAP (San Pedro Sula) no paraba de pedir whisky con hielo y detras de cada trago de whisky una cerveza (?)En el momento en que pasé revisando que los asientos estuvieran en posición vertical, pues pronto aterrizaríamos en Miami, sentí como un latigazo en mis pompas y detrás de este un grito estridente "Qué c... de cipota" (cipote le decimos en mi pais a los niños pequeños o jovenes de forma cariñosa) Y si tengo las pompas un poco frondozas desde siempre.

Nadia Valerio dijo...

hola mucho gusto me encanto tus historias realmento yo quiero ser azafata pero creo que no me van a resivir en ninguna aerolinea mido un 1 52 crees que sea posible para mi es mi sueño poder vivir unas de esas aventuras creo que vale la pena