Menú Internacional


Dicen que la comida de avión no tiene gusto a nada . O peor , que tiene gusto a plástico. Son infamias.
La realidad es que en el avión hay menúes baratos y también platos excelentes al nivel de los mejores restaurantes , como la trucha ahumada brasilera, el cheese cake de Nueva York , ensalada de cangrejos o lomo Chateaubriand en salsa de estragón . Pero de ambos menúes se encargan empresas culinarias manejadas por chefs entrenados en las mejores escuelas suizas o francesas. Si la función de las bandejas fuera calmar el hambre de los pasajeros, tal vez ya estarían todos subiendo al vuelo con su propia vianda para hacer un picnic en el aire. O quizás se repartirían sándwiches en cada aeropuerto de escala. O pondrían un puesto de panchos en cada avión . O habría máquinas automáticas en los aviones para sacar snacks durante el viaje. En los vuelos no se sirve comida para sacar el hambre, sino para sacar el miedo. La comida entretiene y distrae. La mejor parte de los viajes es descubrir qué se come en el resto del planeta. Y viajando se comprueba que la comida es un entretenimiento también fuera del avión , porque el mundo es un lugar donde todo es comestible .Menos las cosas que hablan o que son demasiado duras para morder .

· Los pasajeros no quieren dejar nada sin probar . " Deme un poquito de cada cosa" , nos dicen . Y nunca sabemos cómo meter tanta comida en un sólo plato.Todos dicen "Esto es demasiado, nunca lo voy a termi­nar", y después nos devuelven el plato limpio. Tampoco sabemos cómo meten tanta comida en un sólo estómago .

· Lo mejor del avión es el caviar y el champagne que se sirve en primera clase. La latita de caviar sevruga del Mar Caspio - lo ví en un Free Shop - sale casi doscientos dólares...y a veces los pasajeros ni lo prueban. Entonces yo voy y me como cien dólares en tres cucharadas. No es que me guste mucho . Lo como porque es caro.Es muy linda la sensación de tener cien dólares en la panza..

· Los pasajeros siempre se quejan de que la comida del avión es de plástico....y después se comen todo y piden más .

- En un desayuno le pregunto al pasajero si prefiere café , té o jugo y me responde : " Baño ocular" .

· La comida que te suben en cada escala se corresponde con las costumbres del país de origen . En Estados Unidos te suben al avión bolsas enteras de “crackers”, galletitas de agua, y nadie tiene idea de qué se supone que hay que hacer con ellas . Los americanos deben usarlas mucho , pero nadie más las come..También en Estados Unidos nos aprovicionana con botellas de “ginger ale” que nadie pide . En Italia a los tripulantes nos suben al avión una fuente de fettucinis a la bolognesa , pero no te suben queso rallado , cosa que a nosotros nos parece infaltable . En Madrid suben una cantidad desmesurada de latas de cerveza , bebida predilecta de los españoles. Y en Nueva Zelandia te suben una cantidad de botellas de crema ...que nadie usa . No sabemos para qué la suben ,y nuestros pasajeros nunca nos piden crema . Cuando llevamos japoneses, ellos siempre piden “té verde”, y en el avión nunca hay .

· Cuando una viaja tanto, se da cuenta de que es cierto eso de que "Todo bicho que camina va a parar al asador".En Nueva Zelandia subi­eron un termo lleno de sopa de tortuga para servir en primera clase. Por supuesto nadie - ni tripulantes ni pasajeros - la quería probar , y la sopa cinco estrellas terminaba invariablemente en los sumi­deros de Ezeiza .

· Las azafatas engordamos como chanchas cuando empezamos a volar , porque primero queremos probar toda la comida del avión y después queremos la comida típica de los lugares que conocemos. A las nuevas nos llaman “sandwicheras”. Cuando vemos que el uniforme no nos cierra , nos empezamos a conformar con oler la comida .

· El Fokker hacía los vuelos a Punta del Este . Un vuelo corto en el que se servían unas paquetas tablitas de quesos acompañadas con vinos finos .las tavlitas venían cerradas con celofán donde había quesos de varios tipos acomodados decorativamente entre cebollitas en vinagre y aceitunas. A los pasajeros no les daba el tiempo de comer , porque enseguida se aterrizaba. Entonces, sin tiempo de levantar todas las bandejitas , cuando el avión sobrevolando la pista , nosotras tirábamos las bandejas a la marchanta en un compartimiento trasero llamado “Bodega 3”, que se cerraba sólo con una red . Cuando el avión aterrizaba, cientos de aceitunas y cebollitas en vinagre rodaban hacia la nariz del avión por el pasillo central . Con el impacto de la frenada , las cebollitas y aceitunas rodaban después hacia el fondo del avión . Un espectáculo bastante ridículo. Al bajar , los pasajeros pisoteaban todo eso , y quedaba como un puré verde incrustado en la alfombra .
Los que subían después preguntaban: “¿ Qué es este olor a escabeche?”

· La desregulación de las tarifas aéreas logró disminuir el precio de los pasajes, pero con ellos descendió el nivel de la atención al pasajero. La diferencia entre el espacio por pasajero y la comida entre primera clase y clase turista es cada vez mayor, en calidad y en precio. Aún cuando sólo e nueve por ciento de los pasajeros viajan en primera clase, lo que recaudan las líneas aéreas con estos pasajes de lujo es casi la mitad de sus ganancias totales. Esto lleva a que la primera clase sea cada vez más sofisticada y que la clase turista se parezca cada vez más a un colectivo.

· La función fundamental del menú aéreo es permitirle al pasajero que se sienta en un lugar más cálido y menos hostil. La comida es un entretenimiento más de a bordo, junto con las revistas y las películas . De este modo , mientras un pasajero se decide si quiere carne o pollo, vino o blanco o tinto, se olvida durante un buen tramo de la ansiedad que provoca saberse a unos diez mil metros sobre el mar en un aparato que pesa toneladas.Comprobar que es posible hacer una comida completa sin sobresaltos nos tranquiliza , haciéndonos sentir como en tierra firme. la comida es un excelente ansiolítico .

· Hasta hace unos años, ningún avión despegaba sin su provisión de volsitas de mareo - o “sac vomitoire” , como las llaman en Air Madagascar - . las bolsitas eran imprescindibles porque la mayoría de los pasajeros se descomponía. Ahora que la gente le perdió el miedo al avión , ya nadie se descompone, y las bolsitas se heredan de vuelo en vuelo porque ya nadie las usa.Mal negocio para el fabricante .

· Me dí cuenta de que en todas partes del mundo se comen insectos . En Colombia y México se comen hormigas culonas tostadas como si fuera garrapiñada. En México se comen chapulines colorados- grillos - como acompañamiento de carnes y tacos. En Australia comen unas hormigas que tienen el abdomen lleno de una miel deliciosa.Y en el norte de Brasil te sirven bichos con la ensalada , porque no hay manera de mantenerlos afuera de la comida todo el tiempo .

· El menú de clase turista puede no complacer a todos . A veces sirven una especie de aspic que parece hecho con sobras y de postre ponen unas cosas pesadas y asquerosas como “mousse de naranja “, que nadie come. Sin embargo, lleva garantía de frescura porquie se guarda en carros refrigerados hasta último momento. Pero la comida de primera clase la hacen expertos . Y yo en primera clase probé delicias como cangrejo gratinado , trucha a la Navarra , o una sopa crema de espárragos, que nunca encontré tan bien hechas ni en el mejor restaurante del mundo .

· En los vuelos a Bariloche servían asado , mientras que en los vuelos de cinco horas de Nueva York a Los Angeles servían maníes .

· En un vuelo nos pusimos todos de acuerdo para llevar carne al avión , para cenar en vuelo asado cocido al horno . Cuando los pasajeros de primera clase sintieron el tentador olorcito característico , nos dijeron : “No, gracias, no quiero caviar. Me reservo para el asado.”.¿ Cómo les íbamos a decir “No, señor , usted coma salmón y crepes, que el asado es para nosotros “? Tan alevoso era el aroma que tuvimos que salir con el carro a servirles nuestro asado. No nos quedó ni un huesito para chupar .

· Una azafata que viajó a Japón me contó que probó nido de golondrina, que era algo exquisito . Yo , en cambio , no como nada hasta que no vuelvo a casa . Afuera todo tiene gusto raro, y es imposible conseguir un buen bife con papas fritas , o una milanesa que no tenga gusto a otra cosa .

· En Nueva Zelandia crían venados por todos lados , para servírtelo en la mesa como churrasco, acompañado de una especie de mermelada de frambuesas y una jalea de menta .

· En el Free Shop del Aeropuerto de México venden un licor que se llama Gusano Rojo.Adentro de la botella se ve un líquido amarillento con oruga muerta, de color blanquecino . "Se echa el gusano vivo en el alcohol "- me explicó un mexicano -" Y , al morir , suelta un líquido que le da al licor su sabor característico . Es delicioso."

· En Australia,probé filetes de canguro y de cocodrilo: carnes fibrosas, con gusto salvaje.Me parecía estar comiendo un cinturón de cuero. "El secreto está en la salsa", me dijo el chef .

· Karina, una de mis compañeras, estaba haciendo régimen, y ese día en Miami le tocaba comer dos huevos duros . Nos recorrimos todo Miami ....! Y no había un lugar donde sirvieran huevos duros ! Traté de convencerla de que comiera otra cosa : huevos fritos o pasados por agua , pero ella seguía firme con lo de los huevos duros. En ningún lugar los querían hacer a pedido porque no sabían cuánto cobrarlos, porque no estaban en el menú. . Perdimos la tarde entera tratando de conseguir los benditos huevos .Al final , compró huevos crudos y un calentador y se los hizo en la habitación.

· Cuando fuí de vacaciones a Marruecos, me sirvieron una tarta de carne rellena de carne picada . Cuando pregunté qué carne era , me dijeron que era paloma. Casi vomito . A veces conviene no preguntar .

· Si vas a Bélgica o Francia, ves que está lleno de carnicerías que se especializan en la venta de carne de caballo. Dicen que es más sana porque no tiene colesterol.

· Conocí a una azafata que viajaba con la valija llena de pomelos para no engordar durante las postas.

· Una vez me peleé con un mozo italiano porque le pedí queso rallado para los spaghetti alla vóngole , que son fideos con almejas . Salió el chef de la cocina, gritando furioso:
_ ¿ Quién es el que quiere meter vacas en el mar? .

· Yo del avion no como nada. Me exprimo un par de limones en una botella de agua mineral y es lo único que tomo en todo el vuelo para no engordar.Si empeza´s a probar la comida del avión , bajás rodando .

· Lo más rico que probé en España son los cochinillos de Segovia .Para probarte lo tiernos que son, el chef los corta con un plato . Pero cuando alguien me dijo que son fetos de chan­cho, no pude probarlos más .

· Estando de vacaciones en Bergen , Noruega, ví que el churrasco de ballena aparecía en todos los menúes de los restaurantes finos. Por supuesto, quise probarlo. Cuando me trajeron un enorme bife de chorizo con aroma a asado argentino , le dije a la camarera que lo que yo había pedido no era "beef" de vaca sino "whale" , ballena .
- Esto es ballena . - me dijo la noruega de trenzas rubias.
Corté un pedacito con aprensión, lo probé , y no me quedaron dudas de que la chica estaba equivocada . La carne era deliciosa, pero era cuadril, peceto o lomo de vaca alimentada a pasto, no de ballena. El juguito rojo en el plato me lo confirmaba. Llamé a una segunda camarera, diciéndole que no habían entendido que yo quería ballena.
- Esto es ballena. - repitió, ella también.
- Pero esto parece vaca y tiene gusto a vaca...¿Cómo sé que me dieron ballena y no vaca ? - pregunté.
- La ballena tiene gusto a vaca....¡Es un mamífero,señorita, como usted y yo!- me respondió.



· Yo estaba viajando con otra azafata, de vacaciones , en tren de desde Singapur a Tailan­dia. Me moría de hambre y fuí a comer algo al salón comedor, un lugar repleto de insectos voladores atraídos por la luz de los tubos fluorescentes del vagón .Sobre una sucia mesada de acero inoxidable vimos varios hombres tomando sopa , que era el menú único en todo el viaje. No habien­do otra cosa, pedí una porción. Me dieron un plato con un líquido aguachento lleno de las mismas pequeñas libélulas y polillas que revoloteaban alrededor de la luz fluorescente . Le dije al empleado que la quería sin insectos y se encogió de hombros, señalándome el aire ,como diciendo que estaban en todas partes. Me llevé la sopa a una mesa, tratando de tomar una cucharada sin bichos . Cuando me senté, un ancianito se rió sin dientes al verme separar los bichos .Señalándome el plato me dijo en inglés :
- ! Es mejor así! ! Más proteínas!

· En una época se repartían cajitas con bombones entre los pasajeros. Muchas veces, nos “olvidábamos”del reparto , y al llegar nos repartíamos las cajitas entre nosotros .

· Lo más raro que ví en materia de comidas era una caja de telgopor que un comandante me pidió que le guardara en la heladera cuando veníamos de Madrid.
- ¿Qué tiene ? - le pregunté.
- Percebes - me dijo - Es lo más rico del mundo.
Como no podía aguantar la curiosidad, abrí la caja y la ví repleta de una especie de gusanos gordos con un pequeño caparazón en el extremo. Es un molusco que me niego a probar.

· Unos españoles me pidieron vino tinto para el desayuno, y se enojaron porque les dije que no era hora de tomar vino.

· Cuando íbamos a Río Gallegos o a Nueva Zelandia, le encargábamos al personal del aeropuerto reses enteras de cordero congelado . El problema era convencer a los remiseros de Ezeiza que los metieran en el baúl del auto al llevarnos a casa. Algunos corderos eran tan grandes que el baúl no cerraba.

· En el aeropuerto de Lima, en Perú, como gentileza nos subían ceviche para los tripulantes: pescado crudo , cocido en jugo de limón y ají. Pero era tan picante que también te cocinaba la lengua. Nadie lo probaba, pero tampoco nadie se animaba a decirle al amable personal de aeropuerto que no nos los trajeran más Así que durante años los peruanos nos regalaron orgullosos y sonrientes un ceviche que invariablemente terminaba en la basura.

· Fuí a Japón dos veces en un lapso de diez años. La segunda vez noté que todos los japoneses eran más altos que la primera vez. "Es que cada vez comemos más carne", me dijo un guía .

· Cuando en el avión sobró una lata de caviar, lo usual es rifarla entre los que atendieron en Primera Clase . Las que gané las guardé en la heladera y en Navidad con mi familia quedo como una reina.

· En algunas escalas suben café molido enlatado que prepara en unas máquinas de café automáticas que tiene el avión .Era un café riquísimo y más de uno de nosotros se llevaba a su casa las latas sobrantes. Pero había algunos impacientes que no esperaban que las latas sobraran para llevárselas. Entonces empezó un control de latas a bordo: nos revisaban los bolsos para asegurarse de que nadie se las robara. Un día el jefe de cabina se quedó en el avión cuando hacía escala en el aeropuerto de Frankfurt y allí descubrió a Sonia abriendo un montón de latas con un abrelatas y volcando el contenido en un recipiente hermético de plástico que había llevado para la ocasión. Se armó un escándalo que terminó en una fuerte sanción. Por eso empezaron a subir café instantáneo en vez de latas . Se entregaba un frasco a cada galley , especialmente recomendado al comisario , y si llegaba a faltar café había que ir a pedirle un frasco extra al jefe de cabina, que hacía constar la entrega por escrito.¡ Parecíamos rodeados por la DEA en un tráfico interno de cafeína ¡.


· En Grecia uno elige de la heladera qué pescado fresco quiere comer y le dice al cocinero si lo quiere hervido - "Blublu­blu" - frito - " !Fffffsssshhhhhh!"- o a la parrilla , todo mediante onomatopeyas . Yo siempre elegía el pescado con más cara de estúpido . Los griegos se pelean por comerle la cabeza, "que es la parte más dulce". A mí me daba asco, y la dejaba en el plato. Una vez vi que el mozo se la comía con ganas apenas levantó el plato de mi mesa.

· Fui una de las primeras personas que introdujeron un kiwi en la Argentina, cuando esa fruta aquí era deconocida. Algunos trajeron plantines para cultivos en huertas. Parece que para que salgan frutos, hay que traer dos plantas: kiwi macho y kiwi hembra, así que las macetas se traían de a pares. Tenías que ver la cara de los pasajeros cuando los probaban por primera vez. “¿Qué es esto ? ¿Un pepino dulce ?”, decían .

· En los restaurantes de Maui, Hawaii, las vidrieras exhiben pece­ras enormes donde nadan encimadas enormes langostas marinas. Uno elige la más grande y se la tiran - vivas- en agua hirviendo, para servírsela en un plato, media hora después, rodeada de lechuga y papitas noisette. A los cangrejos los tienen en el mostrador, con las enormes tenazas apretadas con goma elástica, porque los bichos pelean a muerte por su vida.

· En Indonesia , Malasia y Tailandia , la noche es larga , porque es el único momento de frescura que se puede aprovechar , cuando el ardiente sol tropical ya no está y es un placer disfrutar por la calle de la brisa nocturna. Por eso , la gente se reúne a comer , pasear, conversar y tomar infinitas cervezas en los Night Markets , mercados llenos de puestos al aire libre . Ahí se pueden comprar pareos de batik, anteojos Ray Bans truchos, sanda­lias chinas y platos de delicioso "nasi goreng" , arroz amari­llo con camarones y especias . Por todas partes y en cada esquina , enormes señoras gordas revuelven sudorosas unas ollas gigantes y humeantes con un caldo negro donde flotan unas pelotas marrones.
- ¿Qué es eso?- pregunté en inglés
- Huevos de Mil Años - me dijo la gorda.
No me atreví a probarlos.

· En los mercados de los pueblos de Perú y Bolivia no se vé mucho más que papas , maíz y pimientos . Pero de papas y choclos , tienen la mayor variedad que hay en el mundo . Papas chicas y amarillentas , papas moradas , papas blancas . Choclos de marlos dorados, marrones, violetas, bordós y negros y choclos con dientes multicolores . En Puno ,Bolivia,una anciana indígena vestida de chola vendía , sentada en el polvo del suelo, unos racimos llenos de bolitas rojizas que desgranaba lentamente con sus oscuros dedos apergaminados
- Es quinua - me explicó con un fuerte acento quichua - Se cuece en agua , nomás . O se muele para harina .
En Perú y Bolivia se sigue comiendo lo mismo que comían los indios mucho antes de que llegara la invasión española . Ahora dicen que la quinua es el alimento del futuro, porque tiene más porteínas que la carne y la soja .

· Estaba en un pueblo español esperando el tren a Madrid y muriéndome de hambre .Fuí al bar de la estación y como sentí el ruido de mi tren que llegaba y les pedí que se apuraran, que me dieran cualquier cosa. Me dieron un paquetetito envuelto con hoja de aluminio, y corrí al tren . Apenas arrancó el tren , abrí el paquete y me encontré con un minúsculo pollito al spiedo, del tamaño de un puño . El pollo más chico que vi en mi vida. Sin ponerme a pensar si sería gorrión, jilguero o golondrina, le saqué la carne que pude y tiré el resto por la ventana . Los huesitos eran finos como espinas de pez. Ahí descubrí que el hambre saca el asco.

· Un comandante llevaba en el maletín un sticker en inglés que decía :
“ No beba a pilotear .Se le puede derramar la bebida “

· Había un piloto que me pedía que le sirviera sólo un poquito de vino blanco...en una taza de té con cucharita y dos sobrecitos de azúcar, para disimular .

· Cuando un pasajero ya se tomó cinco whiskys y lo ves medio en pedo , generalmente el comisario te dice : “Decile que no hay más”. A uno le dije eso, y entonces me pidió hielo . Cuando se lo llevé, ya tenía preparado el vaso y una botella de Johnny Walker etiqueta negra que había comprado en el Free Shop .

· La gente no lo sabe, pero al reservar el pasaje pueden pedir una variedad de menúes , como vegetariano, bajo en calorías , bajo en sodio , bajo en colesterol ...Muchas veces lo piden , después se olvidan de reclamarla y nos vemos en el lío de que nos falta una bandeja común , y tenemos que servirle a cualquier pasajero una bandeja distinta , por ejemplo, de frutas o de menú sin sal . A veces salimos del paso sirviéndole una bandeja de tripulantes .Y uno de nosotros se sacrifica cenando yogur y frutas.

· Los que cumplen años a bordo o los novios que viajan en luna de miel pueden pedir que les suban una torta de regalo para festejar . Esta se pide al reservar el pasaje. El tema es que a veces se nos pasa el tiempo, el avión aterriza , se bajan todos y de golpe nos damos cuenta de que nos olvidamos de darles la torta . Día de fiesta para la gente de limpieza, que entre fregar un inodoro y pasar el trapo a un vómito en el piso, se mandan una buena porción de bizcochuelo con crema chantilly .

· El percance gastronómico más común a bordo sucede cuando se nos quema la comida. Lo que hacemos es rasparle el carbón, o sacar la capa negra. Si todo está muy negro para raspar, lo damos vuelta - con lo carbonizado para abajo -, y lo regamos con sopa crema para que tape lo negro. Si alguien dice “Esto está quemado “, decimos: “No es quemado . Este plato se sirve crocante “.

· Los pasajeros se comen todo... ¡y después te piden Alka Seltzer!

· Para el desayuno solemos servir omelettes que y vienen cocidas, a las que sólo falta calentarlas al horno unos minutos. pero ese día tardamos más en armar los carros, las omelettes se recocinaron y estaban todas duras, del color verde del huevo pasado de cocción. Nos miramos alarmados, pensando qué hacer. Si el jefe de cabina ve;ía que no las habíamos servido por recocinarlas , se nos armaba un lío descomunal . Encima, los pasajeros se iban a morir de hambre .La comisario nos miró seria y nos dijo :
- Chicas: estas son tortillas de espinaca. Ofrézcanlas así y que Dios nos ayude.
Funcionó. Todos se las comieron muy contentos, y varios comentaron qué buena estaba la tortilla de espinaca.